Categoría: festival

Labyrinth of plastic waste. Madrid 2017 / Laberinto de residuos plástico. Madrid 2017

Last June, we were invited by Madrid City Council to participate in the 4th CentennialCelebration of Plaza Mayor within the “Four Seasons” city art program.

In such unique setting, we thought we should create a piece that had something to do with this setting, getting its inhabitants involved. This was somehow complicated as this is a popular tourist attraction which is not frequently visited by us, Madrileños, and where we don’t want to live either.

We decided to build a PlasticWaste Labyrinth, similar to the one we had installed in Poland back in 2014 though this time we were going to make it much bigger, more claustrophobic, and built with the bottles that had been consumed in the square during a month.

The idea was to graphically visualize the amount of plastic we generate in our daily lives which we don’t often recycle accordingly. As a consequence, all this plastic is dumped in nature and ends up floating in the ocean, forming huge plastic islands that are destroying the marine ecosystem and will not ever decompose.

Bearing all this in mind, we thought it was paramount that the piece didn’t look friendly. Quite on the contrary, our intention was to make the public feel certain discomfort when entering it.

In order to achieve this, we build a structure with an intricate path and narrow passages which force visitors to keep turning, thus producing a feeling of disorientation and a certain unease after a few seconds as it was impossible to guess how far the exit was. There were no reference points in its interior and the heat and the smell of plastic enhanced a definitely oppressive experience.

Measurements: The maze corridors were 170 meters long (558 feet long) with 3 meter tall walls (10 feet tall) which took 3 minutes to pace, and an area of 300 m2 (3230 ft2) that sprawled around King Philip III statue.

To raise the walls, we used around 15,000 bottles to which we added lights and put in bags that we hung from the structure, thus achieving walls that were totally compact and bright.

Many people went through the maze which was open day and night for 4 days. The over 40ºC (104º F) temperature helped us in our mission of creating an asphyxiating setting which stood in stark contrast to the magic of the glazes and the bright colorful reflections of the light filtered through the bottles.

To collect the plastic material, we summoned the neighbors whom we invited to donate all the plastic bottles they consumed to us in the days prior to the construction of the piece. In order to collect them, we placed two containers in the square and we also contacted the Asociación de Comerciantes de la Plaza Mayor (Merchants Association of Plaza Mayor) and they offered to keep all the bottles that were consumed at their establishments.

In spite of this, we estimated that all these bottles were not going to be enough so we asked for help at hospitals, universities, official institutions, catering companies, packing companies, and other businesses. They generously kept all the bottles consumed at their premises in a month. This way, we got the 15,000 we needed.

We must say that we found impossible to get plastic bottles from the city’s official recycling services. Unfortunately, here we don’t recycle PET separately and is mixed with all kinds of containers which renders the task of selecting only bottles impossible. In addition, the bodies that regulate and control this sort of material do not make things easy, the exception not being programmed in the plastic collection chain. What we were actually able to see was that the trash collection business brings huge profit to many businesses that manage it and trade it.

We hope things change soon and that municipal services begin to consider the possibility of collecting these materials more selectively since there are many innovative ways to use them. With the defective outdated system currently in place, this seems mission impossible.

We want to thank all the people who helped us in this complicated creative process. The team from the IV Centenario, Cris, Delia, Martina, Curro, Remedios, for thinking about us and making this piece possible. Burna and Montaña, for managing and coordinating all the material. Our friends who helped us prepare the material and the company that built the structure as well as the people who worked from dawn to dusk so everything would look perfect.

Special thanks to the neighbors, the companies and the institutions that helped us get the bottles. This would not have been possible without their disinterested assistance.

Thanks to Lola Martínez for her wonderful photos.

Time of installation: and installation:7 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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EL pasado mes de junio fuimos invitados por el Ayuntamiento de Madrid a participar en la celebración del IV Centenario de la Plaza Mayor dentro de su programa de arte urbano “Cuatro Estaciones”.

En este singular entorno, pensamos que debíamos hacer una pieza que tuviera que ver con el contexto, implicando a sus propios habitantes, algo complicado, ya que es una zona eminentemente turística, que los propios madrileños no solemos frecuentar y en la que tampoco queremos vivir.

Decidimos llevar a cabo un Laberinto de Residuos Plásticos, similar al que habíamos instalado en Polonia en el 2014, pero esta vez mucho mas grande, mas claustrofóbico y construido con las botellas consumidas en el entorno de la plaza durante un mes.

La idea, La idea era visualizar de forma gráfica la gran cantidad de plástico que generamos en nuestra vida diaria y que la mayoría de las veces no reciclamos convenientemente, y que acaba abandonado en la naturaleza y flotando en los océanos, llegando a formar enormes islas plásticas que están acabando con el ecosistema marino y que no va a descomponerse nunca.

Pensando en todo esto, nos parecía imprescindible que la pieza no fuera amable, muy al contrario, nuestra intención fue conseguir que el público sinitiera un cierto malestar al internarse en ella.

Para ellos, construimos una estructura de intrincado recorrido y estrechos pasillos, que obligaba al visitante a girar constantemente, lo que a los pocos segundos producía una sensación de desorientación y cierto desasosiego, porque era imposible adivinar cuando se llegaría a la salida. En el interior, no había puntos de referencia y el calor y el olor a plástico, potenciaban una experienca ciertamente opresiva.

En medidas: los pasillos del laberinto tenía una extensión de 170 metros, con paredes de 3m de altura, que consumían unos 3 minutos andando y ocupaban una superficie de 300 metros alrededor de la estatua de Felipe III.

Para levantar las paredes, usamos unas 15.000 botellas a las que añadimos luz y metimos en bolsas que colgamos de la estructura, consiguendo muros totalmente compactos y brillantes.

Pasó mucha gente por el laberinto, que estuvo abierto día y noche durante 4 días. Las temperaturas de mas de 40 grados, nos ayudaron en la misión de crear ese entorno asfixiante que contrastaba con la magia de las veladuras y los reflejos brillantes y coloridos de la luz a través de las botellas.

Para conseguir el material plástico, hicimos un llamamiento a vecinos, a los que invitamos a donarnos todas las botellas de plástico que consumieran en los días previos a la construcción de la pieza. Para recolectarlas, colocamos dos contenedores  en la propia plaza, y además nos pusimos en contacto con la Asociación de Comerciantes de la Plaza Mayor que se ofrecieron a guardarnos todas las que se consumieran en sus establecimientos.

Aun así calculábamos que no iban a ser suficientes, por lo que también pedimos ayuda a hospitales, universidades, organismos oficiales empresas de catering, envasadoras y otros establecimientos, que generosamente nos guardaron durante un mes las botellas consumidas en sus instalaciones. De esta manera llegamos a las 15.000 que necesitamos.

No podemos dejar de decir que conseguir botellas de plástico de los servicios oficiales de reciclaje de la ciudad fue imposible. Desgraciadamente aquí no reciclamos el pet separadamente, que se mezcla con envases de todo tipo, lo que hace imposible seleccionar sólo botellas. Además, los organismos que regulan y controlan este material no facilitan mucho las cosas, la excepción no está programada en la cadena de recogida del plástico. Lo que sí pudimos comprobar es que  la basura es un negocio que da pingües beneficios a muchas empresas que se dedican a manejarlo y comerciar con él.

Ojalá pronto cambien las cosas y desde los servicios municipales se contemple la posibilidad de hacer una recogida mas selectiva de estos materiales ya que hay muchas e innovadoras maneras de utilizarlos y con este sistema tan arcaico y poco operativo es misión imposible conseguirlo.

Queremos dar las gracias a todas las personas  que nos ayudaron en el complicado proceso de creación. Al equipo de IV Centenario, Cris, Delia, Martina, Curro, Remedios por pensar en nosotros y hacer que la pieza se pusiera en pie, a Burna y Montaña por la gestión y la coordinación de todo el material, a los amigos que nos ayudaron a preparar el material y a la empresa que construyó la estructura así como a las personas que estuvieron trabajando de sol a sol para que todo luciera perfecto.

Gracias muy especiales para los vecinos, las empresas e instituciones que nos ayudaron a conseguir las botellas, sin cuya desinteresada ayuda no hubiéramos podido llevarlo a cabo.

Y a Lola Martínez por las maravillosas fotos.

Tiempo de montaje e instalación: 7 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.

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Denboran Zehar/A través del tiempo/Through Time

Last April we were invited by Azkuna Zentroa to carry out an installation to celebrate the 10th anniversary of Gutun Zuria (Bilbao Internacional Literature Festival). The piece was called “Denboran Zehar”. We wanted to pay personal tribute to creation and the march of time.

To this end, we looked for a way to make the traces left by time visible over a material associated with creation. We thought of those basic white paper notebooks so feared by artists when they are blank, and so beloved when they have been satisfactorily used, even becoming true objects of devotion despite their modest appearance. Within the alarming “anti-aging” context where we are currently immersed, we thought it would be interesting to give life to this idea.

In order to do this, we used 5,000 recycled paper notebooks which we left outdoors at the Azkuna Zentroa terrace for 25 days, with the intention of letting time and the weather work their charms on them at their own pace.

Prior to this, we invited people to personalize them by anonymously leaving their thoughts in their pages on any topic they chose. We warned them that, whatever they might do, was going to be deteriorated and that we couldn’t guarantee its physical integrity.

Despite these conditions, we managed to get 4,000 intervened notebooks thanks to the participation of area schools and also the activities programmed by the center for this purpose. We must say that, among their pages, we found true jewels of creation and thought, many amazing drawings, protest messages containing large doses of humor, also good stories, tales, and lots of jokes.

Time and Bilbao’s harsh climate took care of shaping the notebooks until turning them into rather three-dimensional imperfect, deteriorated pieces. These interventions surely suffered severe mutations and both, the colors and the materials, eventually blended, blurring the messages so, to our surprise, everything ended up acquiring a strange homogeneity within the purest eclecticism.

We illuminated the notebooks one by one and built a piece with them in the building’s atrium, a space open to the street which, far from being considered an interior, it is used as a continuation of the street, something that was very important to us.

There we installed our large, perfect circle of notebooks, invading all the space and changing the transit flow of users in order to make them more revolving. On the last day, it was possible to transit in the interior of this hall and we gave the illuminated notebooks to visitors. The remaining ones were available for a week in the atrium for anyone to take home.

We want to thank Azkuna Kentroa for thinking of us to celebrate this important anniversary of Gutur Zuria. Thanks to Mediateka for hosting us, accompanying us, and looking after us during the long elaboration process of the piece – Alasne, Sandra, Rakel, Lourdes… a real pleasure.

Many thanks, of course, to our team of friends who shared with us these long working days with a good attitude and a better humor to make the piece possible. To the guys from the penitentiary who helped us, and to all of the center’s personnel who were always tending to our needs.

Special thanks to Lola Martínez for her wonderful photographic work.

Time of installation: and installation:8 days.
Damages: none.
Exhibition time: 8 days.

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El pasado mes de abril, fuimos invitados por Azkuna Zentroa a llevar a cabo una instalación para festejar el 10º aniversario de Gutun Zuria, (Festival Internacional de las Letras de Bilbao). “Denboran Zehar” se llamó la pieza, y queríamos rendir un personal homenaje a la creación y al paso del tiempo.

Buscamos para ello una manera de hacer visible la huella que deja el tiempo sobre un material asociado a la creación, pensamos en esos básicos cuadernos de hojas blancas,  tan temidos por los artistas cuando están en blanco y tan amados cuando han sido usados satisfactoriamente, llegando a convertirse en verdaderos objetos de culto, a pesar de su modesta apariencia. En el contexto alarmantemente “antiaging” en el que estamos inmersos, nos pareció que sería interesante darle vida.

Usamos para ello 5.000 cuadernos de papel blanco reciclado, que dejamos a la intemperie en la terraza de Azkuna Zentroa durante 25 días, buscando que el tiempo y la climatología fueran trabajando en ellos a su ritmo.

Previamente invitamos a personalizarlos, dejando entre sus páginas pensamientos sobre cualquier tema de manera anónima y advirtiendo que lo que hicieran iba a sufrir deterioro y que no podíamos asegurar su integridad.

A pesar de los condicionantes, llegamos a conseguir unos 4.000 cuadernos intervenidos, gracias a la participación de colegios de la zona y también a las actividades programadas por el centro para ese fin. Tenemos que decir que entre sus páginas encontramos verdaderas joyitas de la creación y el pensamiento, muchísimos dibujos alucinantes, mensajes reivindicativos y con grandes dosis de humor, también buenas historias, cuentos y montones de chistes.

El tiempo y la dura climatología de Bilbao, se encargaron de dar forma a los cuadernos hasta convertirlos en piezas imperfectas y deterioradas, mas tridimensionales. Por supuesto las intervenciones sufrieron severas mutaciones y tanto colores como materiales acabaron mezclándose, llegando a desenfocar los mensajes, con lo que para nuestra sorpresa, todo acabó adquiriendo una extraña homogeneidad, dentro del mas puro eclecticismo.

Iluminamos los cuadernos uno a uno y construimos con ellos la pieza, en el atrio del edificio, un espacio abierto a la calle, que lejos de considerarse un interior, es usado como prolongación de la calle, algo que era muy importante para nosotros.

Allí instalamos nuestro gran y perfecto círculo de cuadernos, invadiendo todo el espacio y cambiando los flujos de transito de los usuarios para hacerlos mas giratorios. El último día, se pudo transitar por el interior de la pieza y regalamos los cuadernos iluminados a los visitantes, el resto quedó disponible durante una semana en el mismo atrio para todos los que quisieron adoptarlos y llevárselos a casa.

Queremos dar las gracias a Azkuna Kentroa por pensar en nosotros para celebrar este importante aniversario de Gutur Zuria. A la Mediateka por acogernos, acompañarnos y cuidarnos durante el largo proceso de elaboración de la pieza, Alasne, Sandra, Rakel, Lourdes… un verdadero placer.

Por supuesto agradecer a todo el equipo de amigos que compartió con nosotros largos días de trabajo con buen talante y mejor humor  para que la pieza llegara a buen puerto, A los chicos de la cárcel que nos ayudaron y a todo el personal del centro que siempre estuvo atento a nuestras necesidades.

Gracias sobre todo a Lola Martínez por el estupendo trabajo fotográfico.

Tiempo de montaje e instalación: 8 dias, y 25 mas a la intemperie.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 8 días.


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Literature vs. Traffic in Toronto / Literatura vs tráfico en Toronto

We went to Canada last October invited by Nuit Blanche Toronto 2016 to carry out one of our most popular installations Literature vs. Traffic within the And the Transformation Reveals program commissioned by Camille Hong Xin.

We had previously carried it out in Madrid and New York illegally, and in Melbourne with all the permits. It made a lot of sense to do it again in Toronto since they have quite apparent traffic issues.

The meaning of this piece has not changed as the battle between pedestrians and vehicles still goes on in most of the world’s large cities and it is hard to find real, workable solutions. Despite the efforts on the part of some cites to reduce downtown traffic, they can only go as far as to create a Car-free day in order to have an idea as to how we would live without them.

This was our message more than five years ago: “We want literature to take over the streets and conquer public spaces, freely offering those passersby a traffic-free place which, for some hours, will succumb to the humble power of the written word.

Thus, a city area which is typically reserved for speed, pollution and noise, will become, for one night, a place for quietness, calm and coexistance illuminated by the vague, soft light coming out of the lighted pages.

The books will be there for those who want to take them so the installation will recycle itself and will last as long as users want it there.

Cars will eventually fill their space but for many of those who walked by this place that night, the memory of those books that took that same space will improve their relationship with these surroundings”.

We have used 10,000 books on this occasion donated once again by the Salvation Army. We found true treasures among these books some of which were surprisingly old and privately donated.

We worked for 12 days together with more than 50 volunteers who helped us during the laborious installation process. Thanks to their effort, on the night of October 1st, our books could finally replace cars on Hagerman Street, downtown Toronto.

During that night, visitors could literally feel immersed in a flow of words and paper where they could dive and find treasures, sit down, take photos and enjoy brief reading moments to eventually take small pieces of the installation home. We hope these lights have not completely gone out within these pages.

The piece was self-dismantled in 10 hours leaving some remains at dawn which were collected by the city’s street maintenance service.

We want to thank many of our friends who helped us carry out our installation just as we had conceived it: our curator Camille, who chose us to be part of an impressive group of artists and who gave us moral and human support; our thanks to Toronto City Council to make this piece possible and their production team who took care of logistics; a thousand thanks, of course, to our dear volunteers who were the engine for this piece and whose endeavor and positive attitude made everything happen. Our gratitude and admiration to Ron James whose professionalism and kindness made everything a lot easier.

We want to thank Lola Martínez for traveling so far to take these wonderful photos. A big pleasure, as always.

Thanks also to Javier Vidal and Adrian Sotés for the music accompanying our images.

Time of installation: 12 days.
Damages: none.
Exhibition time: 1 night.

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Este mes de Octubre hemos estado en Canadá, invitados por Nuit Blanche Toronto 2016, para llevar a cabo un de nuestra instalaciones más populares, Literatura vs Tráfico, dentro del programa And the Transformation Reveals, comisariado por Camille Hong Xin.

Previamente ya la habíamos llevado a cabo en Madrid y New York de manera ilegal, y en Melbourne, con todos los permisos, en Toronto, tenía todo el sentido repetirla, ya que los problemas de tráfico son mas que evidentes.

El sentido de la pieza no ha variado, ya que la lucha entre peatón y vehículo se sigue produciendo en la mayoría de las grandes urbes del mundo, siendo muy difícil encontrar soluciones reales que funcionen. Aunque hay intentos por parte de algunas ciudades de reducir el trafico en el centro urbano, a lo mas que llegan la mayoría de ellas es a institucionalizar un día sin coches para poder imaginar cómo se viviría sin ellos

Este fue nuestro mensaje hace mas de 5 años; “Queremos que la literatura se apodere de las calles y se convierta en conquistadora del espacio público, ofreciendo gratuitamente a los que pasean, un lugar libre de tráfico, que por unas horas, sucumbirá al modesto poder de la palabra escrita.

Así, un espacio urbano reservado convencionalmente a la velocidad, la contaminación y el ruido, se convertirá por una noche en un lugar para la tranquilidad, el relax y la convivencia. Iluminado por una suave luz difusa de las páginas iluminadas.

Los libros, quedarán a disposición del que se los quiera llevar, con lo que la instalación se autoreciclará y tendrá la duración que los usuarios quieran que tarde en desaparecer.

Al final, los coches volverán a ocupar su sitio, pero para muchos de los que pasaron por allí esa noche, el recuerdo de que una vez los libros ocuparon este mismo espacio, hará que su relación con este entorno mejore”.

Para esta ocasión, contamos con 10,000 libros, cedidos de nuevo por el Ejercito de Salvación, entre los que fuimos encontrando verdaderas joyas editoriales, algunas de insospechada antigüedad provenientes de donaciones privadas.

12 días, estuvimos trabajando, mano a mano con mas de 50 voluntarios que nos ayudaron en el laborioso proceso de montaje. Y gracias a ellos, la noche del 1 de octubre nuestros libros finalmente lograron remplazar a los coches en la céntrica calle Hagerman.

Esa noche, los visitantes pudieron sentirse literalmente dentro de un río de palabras y papel, tuvieron tiempo para bucear y encontrar sus tesoros, sentarse, hacer fotos y disfrutar de breves momentos de lectura para finalmente llevarse pequeñas piezas  de la instalación a sus casas. Esperamos que aun no se hayan apagado del todo las luces dentro de las páginas.

Unas 10 horas tardó la pieza en autodesmontarse, y así, con las primeras luces del día no quedaron mas que algunos pequeños restos que fueron recogidos por los servicios de limpieza.

Queremos dar las gracias a tantos amigos que han colaborado para que la instalación pudiera llevarse a cabo tal como la pensamos: A nuestra curadora Camille, que nos eligió para formar parte de un impresionante elenco de artistas y que nos apoyó moral y humanamente; gracias al Ayuntamiento de Toronto por hacer posible la materialización de la pieza, y a su equipo de producción que se encargo de la logística; por supuesto, miles de gracias a nuestros queridos voluntarios que fueron el motor de la pieza y sin cuyo trabajo y buena disposición, no hubiera sido posible. Y agradecimiento y admiración para Ron James, sin cuya profesionalidad y cariño todo hubiera sido mucho mas difícil.

Gracias a Lola Martínez, por venirse hasta tan lejos y hacernos estas maravillosas fotos. Un placer, como siempre.

Gracias también a Javier Vidal y a Adrian Sotés por poner música a nuestras imágenes.
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Tiempo de instalación: 12 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 1 noche.

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Plastic Island in Trafalgar Square / Isla Plástica en Trafalgar Square


Last January we were invited to the Lumiere London 2016, an unprecedented light festival that offered a unique vision of London during 4 nights getting the public involved massively as they enjoyed a carless, artistically intervened downtown area.

For this edition, they asked us to carry out a new version of our Plastic Island inside the fountains in Trafalgar Square. We could not say ‘No’ to such a challenge. Intervening such an emblematic place would help us to better spread our message on plastic massive usage.

Although this format had to adapt itself to such a complicated space, the piece’s message was still the same: “to replicate, at a smaller scale, the so-called “eighth continent” made of plastic and garbage which is alarmingly taking over great areas of the Pacific. Governments remain passive before this situation either because they lack interest or because they are incapable to solve this problem. They are allowing this huge mass of about 4 million tons of more or less crushed plastic to shape about 22,200 kilometers (about 13,794 miles) of irregular surface which goes 30 meters (about 98 feet) deep under the water, and is destroying most of the marine wildlife in the area and transforming the ecosystem.”. You can read more of this article

We initially thought about just filling the fountains with recycled bottles and have them illuminated by the monument’s light – this was a quick, cheap solution without technical difficulties but, being such an emblematic space, inevitable technical problems came up so we finally decided to build doughnut-shaped self-illuminated round structures that were to hold the bottles inside, making them inaccessible to the public.

They got us 13,000 recycled plastic bottles, many of which had to be thoroughly cleaned as they had been retrieved from trash containers. We also had to put the cap on them so they could float. We were able to fill the first fountain with all this material.

For the second one, we asked visitors to give us their bottles. However, we did not get enough bottles so we gave up the idea of filling it, leaving the structure illuminated but empty. We didn’t mind this too much and even found this emptiness appropriate.

This installation stayed at Trafalgar Square from January 14 to January 17, accompanying Hans Haacke’s sculpture which was at Plinto at the time carefully watched by the police, the square’s visitors and, of course, by Lord Nelson. It was dismantled on Sunday the 17th, being all the elements prepared to be re-used or returned to where they came from – the city’s recycling plants.

Our special thanks to Artichoke who counted on us again for this project and, apart from inviting us and producing the piece, also got the recycled material, the volunteers, and obtained the permits to do the installation in such an emblematic place after hurdling all the complicated red tape which, at times, looked like mission impossible. Thanks to Bill and Helen for fighting for the piece to the end.

Thanks to all our dear volunteers who helped us and stayed with us during the entire process: cleaning the bottles, doing the installation in the fountain, the on-site explanations and the dismantling.

Also thanks to the Emergency Exit Arts people from Greeenwich, who hosted us and provided us with all the means necessary to clean and condition the bottles. Many thanks also to the people in charge of the fountains for lending us their gear to get in the fountains without freezing to death.

Many thanks to Lola Martínez for her incredible photos, also to the Canada House for letting us get on their rooftop to photograph our piece, and to Spain Now for their emotional support, which was especially needed while being inside a fountain of freezing water for a long time.

Lastly, we invite you again to watch Charles Moore’s video on this “Eight Plastic Continent”.

Time of installation: 3 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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El pasado mes de enero fuimos invitados al Lumiere London 2016, un festival de luz sin precedentes que durante 4 noches ofreció una visión única de Londres, involucrando a un público masivo que pudo darse el gusto de disfrutar del centro urbano, artísticamente intervenido y sin coches.

Para esta edición, nos propusieron llevar a cabo una nueva versión de nuestra Isla Plástica dentro de las fuentes de Trafalgar Square, y claro, no pudimos decir que no a semejante reto. Intervenir en un lugar tan emblemático nos ayudaría a difundir mejor nuestro mensaje sobre el uso masivo del plástico.

Aunque el formato tenía que adaptarse a tan complicado espacio, el mensaje de la pieza seguía siendo el mismo, “recrear, a pequeña escala, ese octavo continente de plástico y basura que va apoderándose alarmantemente de grandes extensiones del Pacífico, ante la distante mirada de los gobiernos que o bien por su falta de interés, o su incapacidad para resolverlo están dejando que una masa de unos 4 millones de toneladas de plástico mas o menos triturado, dé forma a unos 22.200 kilómetros de superficie irregular con una profundidad de treinta metros bajo el mar, que está destruyendo gran parte de la fauna marina de la zona y mutando el ecosistema”. Podéis leer más, en este artículo

En un primer momento, nos propusimos simplemente llenar las fuentes con botellas recicladas e iluminarlas con la propia luz del monumento, algo rápido, barato y sin complicaciones técnicas, pero al ser un espacio tan emblemático, surgieron inevitables problemas logísticos, por lo que finalmente optamos por construir unas estructuras circulares autoiluminada en forma de donut que contuvieran las botellas en su interior, haciéndolas inaccesibles al público.

Nos consiguieron 13.000 botellas de plástico recicladas, muchas de las cuales hubo que limpiar a conciencia, ya que habían sido recuperadas de la basura, también tuvimos que taparlas para que flotaran. Con todo este material pudimos llenar la primera fuente.

Para acometer la segunda, hicimos una convocatoria pública con la idea de que los visitantes, nos cediera sus botellas, pero finalmente no conseguimos todas las que necesitábamos y desistimos de completarla, quedando la estructura iluminada pero sin contenido. No nos importó mucho, incluso nos pareció apropiado ese vacío.

La instalación permaneció en Trafalgar Square del día 14 al 17 de enero, acompañando a la escultura de Hans Haacke que en ese momento habitaba el Plinto, bajo la atenta mirada de la policía, los vigilantes de la plaza, los visitantes y por supuesto del Almirante Nelson. El domingo 17 fue desmontada y todos los elementos preparado para ser reutilizados o devueltos al lugar de donde salieron, las plantas de reciclaje de la ciudad.

Queremos dar especiales gracias a Artichoke que volvió a confiar en nosotros para este proyecto y que además de invitarnos y producir la pieza, consiguió el material reciclado, los voluntarios, gestionó los permisos para instalar en tan emblemático espacio, teniendo para ello que allanar todo tipo de burocracias, algo que llegó a parecer misión imposible. Gracias Bill y Helen por pelear la pieza hasta el final.

A los queridos voluntarios que nos ayudaron y acompañaron durante todo el proceso: la limpieza de las botellas, la instalación en la fuente, las explicaciones in situ y el desmontaje.

También a la gente de Emergency Exit Arts, de Greeenwich, que nos acogió y proporcionó todo lo necesario para limpiar y acondicionar botellas, y a los responsables de las fuentes que nos prestaron sus equipo para poder meternos en las fuentes sin morir de frío.

Gracias por supuesto a Lola Martínez por sus increíbles fotos, también a la Casa de Canadá por dejarnos subir a su azotea a fotografiar la pieza y a Spain Now por darnos soporte emocional, tan necesario siempre y mas cuando se está mentido en una fuente de agua helada durante muchas horas.

Por último, os invitamos de nuevo a ver el video de Charles Moore sobre este “Octavo Continente de Plástico”.

Tiempo de instalación: 3 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.


Originally  commissioned by Artichoke for Lumiere London 2016.

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Under Nuclear Threat / Bajo amenaza nuclear


Under Nuclear Threat / Bajo amenaza nuclear. Luzinterruptus from Pablo Martínez Muñiz on Vimeo.

Last September we went to Besançon (France) invited by the Lux festival which asked us to carry out Radioactive Controlan old, dear piece produced in 2011 for the Dockville Festival in Hamburg.

Althouth 4 years have already passed since we first conceived it – shocked by Fukushima’s dramatic leak – it looks like nothing has changed at all – quite on the contrary, the use of nuclear energy is on the rise. So our past claims are still current, especially in France, the second largest producer of nuclear power in the world in terms of volume after the United States – or the first, if this is production is compared to the number of inhabitants.

Besides, 2015 marks the 70th anniversary of the atomic bombings of Hiroshima and Nagasaki, while the first cancer cases directly connected with Fukushima’s leak have been diagnosed. In spite of all this, the Japanese government still recommends nuclear energy against climate change and keeps 54 active reactors in its 17 nuclear plants.

For this and many other reasons, we thought it was appropriate to give life again to our menacing army of radiactive creatures and place it in the vicinity of the Lux festival – a festival that is all about light, science and art.

The army counted on 150 soldiers which were handcrafted with the help of many volunteers using poor quality materials assembled by hand which were later recycled after the event.

During the 4 days of the festival, our luminous figures martially marched propelled by the wind. And, though they offered a much more dramatic spectacle at night, they also interacted with all those who visited the event during the day.

Several institutions made this work possible: the Université de Franche-Comté, which invited us and helped us with a provision of volunteers; La Grosse Entreprise, that produced the piece; and the Bien Urbain team, who recommended us and helped us throughout all the stages of the project.

Special thanks to Laura, David, Chloé, Emilie, Julie, Claire, Céline, Eloise, Gabrielle, Agathe and all the people that stopped by the workshop to lend us a hand; many thanks also Stop Nucléaire Besançon which, besides working, gave us the heads-up as to what is going on in France. This piece took many hours of communal work in the best company.

The wonderful photos were taken by Pablo Martínez Muñiz.

Time of installation: 7 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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El pasado mes de septiembre estuvimos en Besançon, Francia, invitados por el festival Lux que nos propuso llevar a cabo Control Radiactivo una antigua y querida pieza, producida en el 2011 para el Festival Dockville de Hamburgo.

A pesar de que han pasado ya 4 años desde que la concebimos, impresionados por el dramático escape de Fukushima, parece que nada ha cambiado, muy al contrario, la tendencia al uso de energía nuclear sigue en aumento, con lo que nuestras pasadas reivindicaciones siguen plenamente vigentes, sobre todo en Francia, país que constituye el segundo productor de electricidad nuclear más importante en el mundo en términos de volumen, después de Estados Unidos, y el primero si se compara esta producción por número de habitantes.

En el 2015 además se han cumplido 70 años de los bombardeos de Hiroshima y Nagasaki y han sido diagnosticados los primeros casos de cáncer directamente relacionados con el escape de Fukushima. A pesar de todo esto, el gobierno de Japón recomienda el uso de la energía nuclear contra el cambio climático y mantiene activos 54 reactores en sus 17 plantas nucleares.

Por estas y otras muchas razones, nos pareció apropiado volver a dar vida a nuestro amenazador ejercito de seres radiactivos y situarlo en las inmediaciones de Lux, festival que se habla de luz, ciencia y arte.

Esta vez el ejercito contó con 150 soldados, creados con la ayuda de muchos voluntarios de manera artesanal, usando modestos materiales ensamblados a mano, que después del evento se reciclaron para otros usos.

Nuestras luminosas figuras, marcharon marcialmente, movidas por el viento durante los 4 días que duró el festival y aunque de noche ofrecían un espectáculo mucho mas dramático, también interactuaron con quienes visitaban el evento en horario diurno.

Varias instituciones hicieron posible este trabajo, la Université de Franche-Comté, que nos invitó y proporcionó la ayuda de voluntarios, a La Grosse Entreprise que produjo la pieza y el equipo de Bien Urbain que nos recomendaron y nos ayudó en todas las fases del proyecto.

Gracias especiales a Laura, David, Chloé, Emilie, Julie, Claire, Céline, Eloise, Gabrielle, Agathe y el resto de personas que pasaron por el taller a echarnos una mano, también a la asociación antinuclear de Stop Nucléaire Besançon, que además de trabajar, nos puso al corriente de lo que pasa en Francia. Fueron muchas horas de trabajo conjunto bien hecho y en la mejor de las compañías.

Las estupendas fotos son de Pablo Martínez Muñiz.

Tiempo de instalación: 7 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.

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