Categoría: basura

Plastic Island in Trafalgar Square / Isla Plástica en Trafalgar Square


Last January we were invited to the Lumiere London 2016, an unprecedented light festival that offered a unique vision of London during 4 nights getting the public involved massively as they enjoyed a carless, artistically intervened downtown area.

For this edition, they asked us to carry out a new version of our Plastic Island inside the fountains in Trafalgar Square. We could not say ‘No’ to such a challenge. Intervening such an emblematic place would help us to better spread our message on plastic massive usage.

Although this format had to adapt itself to such a complicated space, the piece’s message was still the same: “to replicate, at a smaller scale, the so-called “eighth continent” made of plastic and garbage which is alarmingly taking over great areas of the Pacific. Governments remain passive before this situation either because they lack interest or because they are incapable to solve this problem. They are allowing this huge mass of about 4 million tons of more or less crushed plastic to shape about 22,200 kilometers (about 13,794 miles) of irregular surface which goes 30 meters (about 98 feet) deep under the water, and is destroying most of the marine wildlife in the area and transforming the ecosystem.”. You can read more of this article

We initially thought about just filling the fountains with recycled bottles and have them illuminated by the monument’s light – this was a quick, cheap solution without technical difficulties but, being such an emblematic space, inevitable technical problems came up so we finally decided to build doughnut-shaped self-illuminated round structures that were to hold the bottles inside, making them inaccessible to the public.

They got us 13,000 recycled plastic bottles, many of which had to be thoroughly cleaned as they had been retrieved from trash containers. We also had to put the cap on them so they could float. We were able to fill the first fountain with all this material.

For the second one, we asked visitors to give us their bottles. However, we did not get enough bottles so we gave up the idea of filling it, leaving the structure illuminated but empty. We didn’t mind this too much and even found this emptiness appropriate.

This installation stayed at Trafalgar Square from January 14 to January 17, accompanying Hans Haacke’s sculpture which was at Plinto at the time carefully watched by the police, the square’s visitors and, of course, by Lord Nelson. It was dismantled on Sunday the 17th, being all the elements prepared to be re-used or returned to where they came from – the city’s recycling plants.

Our special thanks to Artichoke who counted on us again for this project and, apart from inviting us and producing the piece, also got the recycled material, the volunteers, and obtained the permits to do the installation in such an emblematic place after hurdling all the complicated red tape which, at times, looked like mission impossible. Thanks to Bill and Helen for fighting for the piece to the end.

Thanks to all our dear volunteers who helped us and stayed with us during the entire process: cleaning the bottles, doing the installation in the fountain, the on-site explanations and the dismantling.

Also thanks to the Emergency Exit Arts people from Greeenwich, who hosted us and provided us with all the means necessary to clean and condition the bottles. Many thanks also to the people in charge of the fountains for lending us their gear to get in the fountains without freezing to death.

Many thanks to Lola Martínez for her incredible photos, also to the Canada House for letting us get on their rooftop to photograph our piece, and to Spain Now for their emotional support, which was especially needed while being inside a fountain of freezing water for a long time.

Lastly, we invite you again to watch Charles Moore’s video on this “Eight Plastic Continent”.

Time of installation: 3 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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El pasado mes de enero fuimos invitados al Lumiere London 2016, un festival de luz sin precedentes que durante 4 noches ofreció una visión única de Londres, involucrando a un público masivo que pudo darse el gusto de disfrutar del centro urbano, artísticamente intervenido y sin coches.

Para esta edición, nos propusieron llevar a cabo una nueva versión de nuestra Isla Plástica dentro de las fuentes de Trafalgar Square, y claro, no pudimos decir que no a semejante reto. Intervenir en un lugar tan emblemático nos ayudaría a difundir mejor nuestro mensaje sobre el uso masivo del plástico.

Aunque el formato tenía que adaptarse a tan complicado espacio, el mensaje de la pieza seguía siendo el mismo, “recrear, a pequeña escala, ese octavo continente de plástico y basura que va apoderándose alarmantemente de grandes extensiones del Pacífico, ante la distante mirada de los gobiernos que o bien por su falta de interés, o su incapacidad para resolverlo están dejando que una masa de unos 4 millones de toneladas de plástico mas o menos triturado, dé forma a unos 22.200 kilómetros de superficie irregular con una profundidad de treinta metros bajo el mar, que está destruyendo gran parte de la fauna marina de la zona y mutando el ecosistema”. Podéis leer más, en este artículo

En un primer momento, nos propusimos simplemente llenar las fuentes con botellas recicladas e iluminarlas con la propia luz del monumento, algo rápido, barato y sin complicaciones técnicas, pero al ser un espacio tan emblemático, surgieron inevitables problemas logísticos, por lo que finalmente optamos por construir unas estructuras circulares autoiluminada en forma de donut que contuvieran las botellas en su interior, haciéndolas inaccesibles al público.

Nos consiguieron 13.000 botellas de plástico recicladas, muchas de las cuales hubo que limpiar a conciencia, ya que habían sido recuperadas de la basura, también tuvimos que taparlas para que flotaran. Con todo este material pudimos llenar la primera fuente.

Para acometer la segunda, hicimos una convocatoria pública con la idea de que los visitantes, nos cediera sus botellas, pero finalmente no conseguimos todas las que necesitábamos y desistimos de completarla, quedando la estructura iluminada pero sin contenido. No nos importó mucho, incluso nos pareció apropiado ese vacío.

La instalación permaneció en Trafalgar Square del día 14 al 17 de enero, acompañando a la escultura de Hans Haacke que en ese momento habitaba el Plinto, bajo la atenta mirada de la policía, los vigilantes de la plaza, los visitantes y por supuesto del Almirante Nelson. El domingo 17 fue desmontada y todos los elementos preparado para ser reutilizados o devueltos al lugar de donde salieron, las plantas de reciclaje de la ciudad.

Queremos dar especiales gracias a Artichoke que volvió a confiar en nosotros para este proyecto y que además de invitarnos y producir la pieza, consiguió el material reciclado, los voluntarios, gestionó los permisos para instalar en tan emblemático espacio, teniendo para ello que allanar todo tipo de burocracias, algo que llegó a parecer misión imposible. Gracias Bill y Helen por pelear la pieza hasta el final.

A los queridos voluntarios que nos ayudaron y acompañaron durante todo el proceso: la limpieza de las botellas, la instalación en la fuente, las explicaciones in situ y el desmontaje.

También a la gente de Emergency Exit Arts, de Greeenwich, que nos acogió y proporcionó todo lo necesario para limpiar y acondicionar botellas, y a los responsables de las fuentes que nos prestaron sus equipo para poder meternos en las fuentes sin morir de frío.

Gracias por supuesto a Lola Martínez por sus increíbles fotos, también a la Casa de Canadá por dejarnos subir a su azotea a fotografiar la pieza y a Spain Now por darnos soporte emocional, tan necesario siempre y mas cuando se está mentido en una fuente de agua helada durante muchas horas.

Por último, os invitamos de nuevo a ver el video de Charles Moore sobre este “Octavo Continente de Plástico”.

Tiempo de instalación: 3 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.


Originally  commissioned by Artichoke for Lumiere London 2016.

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Árbol de Navidad Consumista en Stoke on Trent/ Consumerist Christmas Tree in Stoke on Trent


Siguiendo ya una tradición navideña para nosotros, a principio de diciembre, fuimos de nuevo a Inglaterra a construir un nuevo Árbol de Navidad Consumista, a imagen del que llevamos a cabo el año pasado en Durham para el festival Lumiere.

Esta vez lo hicimos en Stoke on Trent, un pueblo industrial en la región de Midlands del Oeste y por supuesto, también contamos con los vecinos para llevarla a cabo. En primer lugar, les pedimos que nos donaran sus bolsas de la compra, y después invitamos a todos los que quieran, particulares, asociaciones de vecinos y alumnos de colegios, a que nos ayudaran con el montaje de las bolsas, con las que dimos forma al nuevo árbol.

7 días de workshops, más de 2.000 bolsas donadas y rellenas con plástico reciclado de los comercios de alrededor, una estructura hecha con material prefabricado y 4 días de montaje, fueron necesarios para llevar a cabo este árbol de más de 6 metros, que quedó instalado en la confluencia de dos calles principales, justo delante del centro de salud municipal.

La idea de la instalación, la misma que el año pasado, representar mediante una forma simbólica y universalmente reconocible, por un lado, el exagerado consumo de bolsas de plástico, y por otro, el despilfarro de estas fiestas, que han relegado el sentido religioso y tradicional de estas fiestas, para convertirlo en un periodo de incitación al consumo sin control.

Este año además, nos gustaría también llamar la atención sobre la preocupante desaparición del comercio tradicional, que en países como Inglaterra se hace patente, ya que prácticamente han desaparecido los comercios tradicionales reemplazados por otros más modernos, franquiciados y estandarizados. De esta manera, se consigue convertir las zonas comerciales, en réplicas exactas las unas de las otras.

Examinando las bolsas que nos han sido donadas , no nos ha hecho falta andar por las calles, para constatar que se compra en poco menos de 15 franquicias de la zona, ya que son sus bolsas, de todos los tamaños y colores, las que ocupan la mayor parte de la superficie del arbol.

Ya tratamos el tema franquicias y navidad el año pasado por estas fechas, la intervención se llamó Corazones de papel antifranquicias. Este año, el tema ha quedado evidenciado en el árbol.

Nos preocupamos sobremanera esta manera anglosajona de entender la ciudad, y desgraciadamente en grandes ciudades como Madrid, también se pretende atraer turismo internacional con todo tipo de estrategias de promoción, una de las cuales consiste en que el turista se sienta como en casa acudiendo a establecimientos que les son familiares en sus contextos. Así, el pequeños comercios tiene difícil sobrevivir, ya que no puede competir con los altos precios del alquiler y los amplios horarios de apertura.

Queremos dar las gracias en primer lugar al querido Koldo Camacho, que con su bien hacer y su don de gentes, fue capaz de sacar adelante los workshops. También a la gente de Appetite que ha producido la pieza, creando la estructura sobre la que nosotros hemos pegado las bolsas.

Y sobre todo agradecer la colaboración de los vecinos, que nos donaron las bolsas, también de los voluntarios, asociaciones de la zona y alumnos de los colegios de alrededor que nos ayudaron en el montaje.

El arbol tiene pensado quedarse hasta que finalicen las fiestas.

Las fotos son de Gustavo Sanabria.

Tiempo de montaje: 11 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 1 mes.

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Following what it is already a tradition to us, we went again to England, at the start of December, to build a new Consumerist Christmas Tree, a replica of the one we put up last year in Durham for the Lumiere festival.

This time we did it in Stoke on Trent, an industrial town in the West Midlands region. Once again, indeed, we counted on the help of neighbors to carry it out. First, we ask them to donate their shopping bags to us and then we invited all those who wanted it – individuals, neighbor associations and students from local schools – to help us assemble the bags with which we shaped this new tree.

7 days of workshops, plus 2,000 donated bags filled with recycled plastic from nearby businesses, a structure made of prefabricated material and 4 days assembling, were required to put up this over 6 meter tree which was set up at the junction of two main streets, just across the street from the municipal health center.

The installation’s idea was the same as last year’s: on one  hand, to represent, in a symbolic and universally recognizable way, the overconsumption of plastic bags; and, on the other hand, the squandering that typically takes place during these holidays which have set aside the religious and traditional meaning of these holidays to turn them into a real invitation to uncontrolled consumption.

This year, we would also like to call attention to the alarming disappearance of traditional commerce, something quite apparent in countries such as England, as all traditional commerce has vanished and been replaced by more modern, franchised and standardized businesses. In this way, shopping areas are turning into exact replicas of one another.

Taking a look at the donated bags, we didn’t have to go around the street to ascertain that all purchases are made at little less than 15 local franchises as their bags, made in all sizes and colors, are the ones that take most of the tree’s surface.

We already dealt with the subject of franchises and Christmas around the same time last year. The intervention was called Anti-franchise paper hearts. This year, this subject is evinced by the tree.

We are quite concern about this Anglo-Saxon way of understanding the city. Unfortunately, big cities such as Madrid also intend to attract international tourism by using all sorts of promotion strategies, one of which consists of making tourists feel at home by providing them with establishments typically found in their own countries. Hence, small businesses have it hard to survive as they cannot compete with high rent prices and long hours of operation.

We would like to thank, first of all, our dear Koldo Camacho, whose good work and people skills allowed him to carry on the workshops. Also the people from Appetite who produced this piece by creating the structure on which we fixed the bags.

And, above all, we would like to thank the neighbors for their collaboration as they donated their bags to us; and also the volunteers, local associations and students from local schools, who help us with the assemblage.

The tree will stay there until the end of the holidays.

The photos are, as always, by Gustavo Sanabria.

Time of installation: 11 days
Damages: none.
Exhibition time: 1 mounth.

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Plástico transitable / Transitable plastic

Esta instalación trata de hacer que nos sumerjamos entre residuos de plásticos y que nos perdamos en su interior sintiendo una inevitable sensación de claustrofobia y pérdida de la orientación al no encontrar la salida.
Para ello crearemos paneles de plástico, mediante bolsas al vacío, de las que se emplean para guardar la ropa y que ocupe poco espacio en los armarios. Dentro de estas bolsas meteremos todo tipo de envases plásticos de colores transparentes y luces leds y con un aspirador les quitaremos el aire hasta que todo lo que hay en el interior quede reducido a una plancha de plástico conteniendo otros plásticos prensados.
Cada uno de estos paneles se unirá a otros por el centro mediante pinzas, de manera que se formen tiras giratorias que se colgarán de una malla de metal resistente.
Los visitantes se podrán mover por el interior haciendo girar los paneles para acceder al interior de manera que cada uno se moverá erráticamente hasta encontrando sus propios caminos.
Ilustraciones de Marta Menacho.
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This installation makes it possible to submerge ourselves into our plastic waste and that we lose ourselves in its interior feeling the inevitable sensation of claustrophobia and the loss of orientation at not being able to find the exit.
For this purpose we will create plastic panels, using vacuum bags, which are used to store clothing and which take up less space in closets. Within these bags we will put all kinds of transparent colored plastic containers and LED lights, removing the air with a vacuum cleaner until everything in the interior is reduced to a flat plastic plate containing other pieces of flattened plastic.
Each of these panels will be attached to others at the center by using pins, so that they form rotating strips which will be from a rugged metal mesh.
Visitors may enter inside by rotating the panels to access the interior so that each one will move erratically until they find their own paths.
Illustrations by Marta Menacho.
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El plástico con el que vivimos / The plastic which we live with


Esta instalación trata de poner a la vista el uso masivo del plástico en nuestra vida doméstica.

Para llevarla a cabo elegiremos un edificio abandonado o deshabitado, y con bolsas cedidas por los ciudadanos, llenas de luz, intervendremos en todos huecos que dan a la calle,  de manera que parezca que el edificio está desbordado y a punto de reventar por la presión de las bolsas.

Esta instalación puede durar desde 1 día hasta varios meses, en los que las bolsas se irán deteriorando y mostrarán al público una imagen menos vistosa y alegre que los primeros días, lo que nos ayudará a mostrar de manera visual, el difícil envejecimiento del plástico tiene en el medio ambiente.

Las ilustraciones son como siempre de Marta Menacho.

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This installation is to bring into view the massive consumption of plastic in our everyday life.

To carry this out we will choose an abandoned or uninhabited building, with bags donated by the residents, filled with lights, we are going to fill in all holes that open onto the street, so that it appears that the building is overflowing and about to burst under the pressure of the bags.

This installation can last from 1 day to several months, during which the bags will deteriorate and will give the audience a less colorful and cheerful image than the first few days, which will help us to visually demonstrate, the difficulty that the aging of plastic causes for the environment.

The illustrations as always are by Marta Menacho.

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Laberinto de residuos plásticos/Labyrinth of plastic waste

El pasado mes de mayo nos fuimos a Polonia, invitados por el festival de arte urbano Katowice Street Art Festival para llevar a cabo una nueva pieza, Laberinto de residuos plásticos.

Llevábamos tiempo queriendo hacerla, buscábamos visibilizar, de manera poética, la cantidad de residuos plásticos que se consumen en nuestra vida cotidiana, además de poner un punto de atención lumínica en el gran negocio del envasado de aguas, que acarrea gravísimos problemas en países en vías de desarrollo, cuyos ciudadanos han visto cómo impunemente se privatizaba sus acuíferos para el enriquecimiento exclusivo de grandes empresarios y clases gobernantes sin escrúpulos.

Después de 4 días de trabajo frente a la imponente escultura al Soldado Polaco, conseguimos 26 metros de residuos plásticos transitables, materializados en una pieza de 7 x 5 metros y 3,40 de altura, llena de pasillos laberínticos en los que jugar, perderse o simplemente pasear, en un entorno de misteriosas veladuras en el que todo lo que acontecía se percibía difuminado y en el que los rayos de sol llegaban tamizados a través de los envases coloreados. De noche, la pieza se transformaba en un recinto mágico, una especie de capilla íntima y brillante, con paredes hechas de mosaicos plásticos casi monocromáticos.

Para dar forma a esta instalación, utilizamos más de 6000 botellas de agua, conseguidas en una planta local de fabricación y embotellado, que nos cedió todas las desechadas por no cumplir los estándares de calidad exigidos para su comercialización.

El resto del material fue contribución de los vecinos que nos ayudaron a rellenar la pieza con las botellas consumidas durante los 4 días que duró el montaje. Damos fe de que en esta ciudad se bebe agua embotellada en cantidades alarmantes.

Los envases fueron depositados en bolsas transparentes que iluminamos con leds autónomos y que fueron suspendidas por las asas de una estructura metálica fabricada con elementos modulares y reutilizables.

La pieza se pudo disfrutar durante 2 semanas, abierto día y noche y finalizado este periodo, se desmontó completamente y cada parte de la instalación fue convenientemente reciclada.

Estamos muy contentos de que en Polonia por fin sea obligatorio reciclar, hace 3 años, cuando estuvimos la primera vez en Varsovia, no se hacía, pero ahora parece que esa práctica se toma muy en serio, las calles están llenas de contenedores de todo tipo y por lo que pudimos comprobar la los utiliza.

Pasamos unos día estupendos, conocimos a gente muy interesante, la organización fue impecable y los voluntarios de lo más profesional. Eso sí, trabajando bajo un sorprendente sol de justicia que nos dejó un bronceado de obrero que nos va a costar quitarnos de encima.

Gracias a la multidud d amigos que voluntariamente decidieron echarnos una mano y aportar soluciones para que todo saliera como habíamos planeado, trabajaron más de 25 personas en la pieza, sin ellos ni remotamente hubiéramos acabado la tiempo y tampoco lo hubiéramos pasado tan bien. Gracias también a la organización del festival que tenía todo planificado para que no fallara nada, además de echarnos una mano en el trabajo rutinario y sacarnos a conocer la ciudad de noche, un placer trabajar con todos ellos.

No queremos dejar de agradecer a la empresa envasadora que nos proporcionara desinteresadamente sus botellas desechadas, al colegio infantil próximo a la instalación, que nos guardó el material y a los vecinos que contribuyeron con su aportación diaria y que usaron la pieza y la disfrutaron.

Y un agradecimento especial a todos los que trabajaron en el desmontaje final, según nos han contado, trabajaron 3 días para que todo quedara impecable y cuidaron de que no quedara ni una pieza sin reciclar convenientemente.

Graciassssss a todos. Ha sido un auténtico placer trabajar con vosotros en esta pieza.

Las fotos son, como siempre, de Gustavo Sanabria y las del desmotaje nos las ha mandado Oskar Adamus que estuvo supervisando todo el proceso, gracias amigo.

Tiempo de montaje:  4 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 2 semanas.

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In May we travelled to Poland, where we had been invited by the Katowice Street Art Festival to present a new piece, labyrinth of plastic waste.

We had been wanting to do this for some time, we were looking to demonstrate, in a poetic manner, the amount of plastic waste that is consumed daily, in addition to focusing attention on the big business of bottling water, which leads to very serious problems in developing countries, whose citizens have watched as their aquifers have been privatized with impunity for the exclusive enrichment of large business owners and ruling classes without scruples.

After 4 days of work in front of the imposing sculpture of the Polish Soldier, we created 26 meters of transitable plastic waste, turned into a 7 by 5 meter, 3.4 meter high piece, full of labyrinthine corridors in which to play, to lose oneself or simply walk, in an environment of mysterious shades in which everything that happened was perceived as diffused and the sun’s rays were filtered through the colored packaging. At night, the piece was transformed into a magical site, a kind of intimate and shining chapel, with walls made of plastic, almost monochrome mosaics.

To create this installation, we used more than 6000 water bottles, which we got from a local manufacturing and bottling plant, which gave us all the ones they discarded because they did not meet the quality standards required to sell them.

The rest of the material was contributed by the residents who helped us to fill in the piece with the bottles consumed during the 4 days that it took to assemble it. We can attest to the fact that in this city they drink bottled water in alarming quantities.

The containers were deposited in transparent bags which we illuminated with autonomous LED’s and which were suspended by their handles from a metallic structure constructed of modular and reusable elements.

The piece could be enjoyed for 2 weeks, open day and night and at the end of this period, was completely disassembled and every part of the installation was conveniently recycled.

We are very happy that in Poland it is finally compulsory to recycle, 3 years ago, when we were in Warsaw for the first time, they did not do it, but now it seems that the practice is taken very seriously, the streets are filled with containers of all kinds and so we can verify that they are used.

We had a great day, we met very interesting people, the organization was impeccable, and the volunteers as professional as possible. Working under a surprisingly strong sun that left us with a construction worker’s tan that is going to be difficult to get rid of.

Thanks to the multitude friends that voluntarily decided to lend a hand and provide solutions so that everything worked out as we had planned, more than 25 people worked on the piece, without whom we would not have come even remotely close to finishing the piece on time or have had such a good time. Thanks also to the organization of the festival that had everything planned so that nothing would fail, in addition to lending us a helping hand with the routine work and helping us to see the city at night, it was a pleasure to work with all of them.

We must not forget to thank the packaging company which selflessly gave us their discarded bottles, the primary school next to the installation, which saved material for us and to the residents for their daily contributions, who also used and enjoyed the piece.

And a very special thank you to all those who worked on the final disassembly, who we have been told, worked for 3 days so that everything was left impeccably clean and took care that not one piece was not recycled properly.

Thanks to all. It was a real pleasure working with you on this piece.

The photos are, as always, by Gustavo Sanabria and those of the disassembly were sent to us by Oskar Adamu who supervised the entire process, thanks friend.

Time of installation: 4 days
Damages: none.
Exhibition time: 2 weeks

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