Categoría: basura

Labyrinth of plastic waste. Madrid 2017 / Laberinto de residuos plástico. Madrid 2017

Last June, we were invited by Madrid City Council to participate in the 4th CentennialCelebration of Plaza Mayor within the “Four Seasons” city art program.

In such unique setting, we thought we should create a piece that had something to do with this setting, getting its inhabitants involved. This was somehow complicated as this is a popular tourist attraction which is not frequently visited by us, Madrileños, and where we don’t want to live either.

We decided to build a PlasticWaste Labyrinth, similar to the one we had installed in Poland back in 2014 though this time we were going to make it much bigger, more claustrophobic, and built with the bottles that had been consumed in the square during a month.

The idea was to graphically visualize the amount of plastic we generate in our daily lives which we don’t often recycle accordingly. As a consequence, all this plastic is dumped in nature and ends up floating in the ocean, forming huge plastic islands that are destroying the marine ecosystem and will not ever decompose.

Bearing all this in mind, we thought it was paramount that the piece didn’t look friendly. Quite on the contrary, our intention was to make the public feel certain discomfort when entering it.

In order to achieve this, we build a structure with an intricate path and narrow passages which force visitors to keep turning, thus producing a feeling of disorientation and a certain unease after a few seconds as it was impossible to guess how far the exit was. There were no reference points in its interior and the heat and the smell of plastic enhanced a definitely oppressive experience.

Measurements: The maze corridors were 170 meters long (558 feet long) with 3 meter tall walls (10 feet tall) which took 3 minutes to pace, and an area of 300 m2 (3230 ft2) that sprawled around King Philip III statue.

To raise the walls, we used around 15,000 bottles to which we added lights and put in bags that we hung from the structure, thus achieving walls that were totally compact and bright.

Many people went through the maze which was open day and night for 4 days. The over 40ºC (104º F) temperature helped us in our mission of creating an asphyxiating setting which stood in stark contrast to the magic of the glazes and the bright colorful reflections of the light filtered through the bottles.

To collect the plastic material, we summoned the neighbors whom we invited to donate all the plastic bottles they consumed to us in the days prior to the construction of the piece. In order to collect them, we placed two containers in the square and we also contacted the Asociación de Comerciantes de la Plaza Mayor (Merchants Association of Plaza Mayor) and they offered to keep all the bottles that were consumed at their establishments.

In spite of this, we estimated that all these bottles were not going to be enough so we asked for help at hospitals, universities, official institutions, catering companies, packing companies, and other businesses. They generously kept all the bottles consumed at their premises in a month. This way, we got the 15,000 we needed.

We must say that we found impossible to get plastic bottles from the city’s official recycling services. Unfortunately, here we don’t recycle PET separately and is mixed with all kinds of containers which renders the task of selecting only bottles impossible. In addition, the bodies that regulate and control this sort of material do not make things easy, the exception not being programmed in the plastic collection chain. What we were actually able to see was that the trash collection business brings huge profit to many businesses that manage it and trade it.

We hope things change soon and that municipal services begin to consider the possibility of collecting these materials more selectively since there are many innovative ways to use them. With the defective outdated system currently in place, this seems mission impossible.

We want to thank all the people who helped us in this complicated creative process. The team from the IV Centenario, Cris, Delia, Martina, Curro, Remedios, for thinking about us and making this piece possible. Burna and Montaña, for managing and coordinating all the material. Our friends who helped us prepare the material and the company that built the structure as well as the people who worked from dawn to dusk so everything would look perfect.

Special thanks to the neighbors, the companies and the institutions that helped us get the bottles. This would not have been possible without their disinterested assistance.

Thanks to Lola Martínez for her wonderful photos.

Time of installation: and installation:7 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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EL pasado mes de junio fuimos invitados por el Ayuntamiento de Madrid a participar en la celebración del IV Centenario de la Plaza Mayor dentro de su programa de arte urbano “Cuatro Estaciones”.

En este singular entorno, pensamos que debíamos hacer una pieza que tuviera que ver con el contexto, implicando a sus propios habitantes, algo complicado, ya que es una zona eminentemente turística, que los propios madrileños no solemos frecuentar y en la que tampoco queremos vivir.

Decidimos llevar a cabo un Laberinto de Residuos Plásticos, similar al que habíamos instalado en Polonia en el 2014, pero esta vez mucho mas grande, mas claustrofóbico y construido con las botellas consumidas en el entorno de la plaza durante un mes.

La idea, La idea era visualizar de forma gráfica la gran cantidad de plástico que generamos en nuestra vida diaria y que la mayoría de las veces no reciclamos convenientemente, y que acaba abandonado en la naturaleza y flotando en los océanos, llegando a formar enormes islas plásticas que están acabando con el ecosistema marino y que no va a descomponerse nunca.

Pensando en todo esto, nos parecía imprescindible que la pieza no fuera amable, muy al contrario, nuestra intención fue conseguir que el público sinitiera un cierto malestar al internarse en ella.

Para ellos, construimos una estructura de intrincado recorrido y estrechos pasillos, que obligaba al visitante a girar constantemente, lo que a los pocos segundos producía una sensación de desorientación y cierto desasosiego, porque era imposible adivinar cuando se llegaría a la salida. En el interior, no había puntos de referencia y el calor y el olor a plástico, potenciaban una experienca ciertamente opresiva.

En medidas: los pasillos del laberinto tenía una extensión de 170 metros, con paredes de 3m de altura, que consumían unos 3 minutos andando y ocupaban una superficie de 300 metros alrededor de la estatua de Felipe III.

Para levantar las paredes, usamos unas 15.000 botellas a las que añadimos luz y metimos en bolsas que colgamos de la estructura, consiguendo muros totalmente compactos y brillantes.

Pasó mucha gente por el laberinto, que estuvo abierto día y noche durante 4 días. Las temperaturas de mas de 40 grados, nos ayudaron en la misión de crear ese entorno asfixiante que contrastaba con la magia de las veladuras y los reflejos brillantes y coloridos de la luz a través de las botellas.

Para conseguir el material plástico, hicimos un llamamiento a vecinos, a los que invitamos a donarnos todas las botellas de plástico que consumieran en los días previos a la construcción de la pieza. Para recolectarlas, colocamos dos contenedores  en la propia plaza, y además nos pusimos en contacto con la Asociación de Comerciantes de la Plaza Mayor que se ofrecieron a guardarnos todas las que se consumieran en sus establecimientos.

Aun así calculábamos que no iban a ser suficientes, por lo que también pedimos ayuda a hospitales, universidades, organismos oficiales empresas de catering, envasadoras y otros establecimientos, que generosamente nos guardaron durante un mes las botellas consumidas en sus instalaciones. De esta manera llegamos a las 15.000 que necesitamos.

No podemos dejar de decir que conseguir botellas de plástico de los servicios oficiales de reciclaje de la ciudad fue imposible. Desgraciadamente aquí no reciclamos el pet separadamente, que se mezcla con envases de todo tipo, lo que hace imposible seleccionar sólo botellas. Además, los organismos que regulan y controlan este material no facilitan mucho las cosas, la excepción no está programada en la cadena de recogida del plástico. Lo que sí pudimos comprobar es que  la basura es un negocio que da pingües beneficios a muchas empresas que se dedican a manejarlo y comerciar con él.

Ojalá pronto cambien las cosas y desde los servicios municipales se contemple la posibilidad de hacer una recogida mas selectiva de estos materiales ya que hay muchas e innovadoras maneras de utilizarlos y con este sistema tan arcaico y poco operativo es misión imposible conseguirlo.

Queremos dar las gracias a todas las personas  que nos ayudaron en el complicado proceso de creación. Al equipo de IV Centenario, Cris, Delia, Martina, Curro, Remedios por pensar en nosotros y hacer que la pieza se pusiera en pie, a Burna y Montaña por la gestión y la coordinación de todo el material, a los amigos que nos ayudaron a preparar el material y a la empresa que construyó la estructura así como a las personas que estuvieron trabajando de sol a sol para que todo luciera perfecto.

Gracias muy especiales para los vecinos, las empresas e instituciones que nos ayudaron a conseguir las botellas, sin cuya desinteresada ayuda no hubiéramos podido llevarlo a cabo.

Y a Lola Martínez por las maravillosas fotos.

Tiempo de montaje e instalación: 7 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.

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Plastic Island in Trafalgar Square / Isla Plástica en Trafalgar Square


Last January we were invited to the Lumiere London 2016, an unprecedented light festival that offered a unique vision of London during 4 nights getting the public involved massively as they enjoyed a carless, artistically intervened downtown area.

For this edition, they asked us to carry out a new version of our Plastic Island inside the fountains in Trafalgar Square. We could not say ‘No’ to such a challenge. Intervening such an emblematic place would help us to better spread our message on plastic massive usage.

Although this format had to adapt itself to such a complicated space, the piece’s message was still the same: “to replicate, at a smaller scale, the so-called “eighth continent” made of plastic and garbage which is alarmingly taking over great areas of the Pacific. Governments remain passive before this situation either because they lack interest or because they are incapable to solve this problem. They are allowing this huge mass of about 4 million tons of more or less crushed plastic to shape about 22,200 kilometers (about 13,794 miles) of irregular surface which goes 30 meters (about 98 feet) deep under the water, and is destroying most of the marine wildlife in the area and transforming the ecosystem.”. You can read more of this article

We initially thought about just filling the fountains with recycled bottles and have them illuminated by the monument’s light – this was a quick, cheap solution without technical difficulties but, being such an emblematic space, inevitable technical problems came up so we finally decided to build doughnut-shaped self-illuminated round structures that were to hold the bottles inside, making them inaccessible to the public.

They got us 13,000 recycled plastic bottles, many of which had to be thoroughly cleaned as they had been retrieved from trash containers. We also had to put the cap on them so they could float. We were able to fill the first fountain with all this material.

For the second one, we asked visitors to give us their bottles. However, we did not get enough bottles so we gave up the idea of filling it, leaving the structure illuminated but empty. We didn’t mind this too much and even found this emptiness appropriate.

This installation stayed at Trafalgar Square from January 14 to January 17, accompanying Hans Haacke’s sculpture which was at Plinto at the time carefully watched by the police, the square’s visitors and, of course, by Lord Nelson. It was dismantled on Sunday the 17th, being all the elements prepared to be re-used or returned to where they came from – the city’s recycling plants.

Our special thanks to Artichoke who counted on us again for this project and, apart from inviting us and producing the piece, also got the recycled material, the volunteers, and obtained the permits to do the installation in such an emblematic place after hurdling all the complicated red tape which, at times, looked like mission impossible. Thanks to Bill and Helen for fighting for the piece to the end.

Thanks to all our dear volunteers who helped us and stayed with us during the entire process: cleaning the bottles, doing the installation in the fountain, the on-site explanations and the dismantling.

Also thanks to the Emergency Exit Arts people from Greeenwich, who hosted us and provided us with all the means necessary to clean and condition the bottles. Many thanks also to the people in charge of the fountains for lending us their gear to get in the fountains without freezing to death.

Many thanks to Lola Martínez for her incredible photos, also to the Canada House for letting us get on their rooftop to photograph our piece, and to Spain Now for their emotional support, which was especially needed while being inside a fountain of freezing water for a long time.

Lastly, we invite you again to watch Charles Moore’s video on this “Eight Plastic Continent”.

Time of installation: 3 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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El pasado mes de enero fuimos invitados al Lumiere London 2016, un festival de luz sin precedentes que durante 4 noches ofreció una visión única de Londres, involucrando a un público masivo que pudo darse el gusto de disfrutar del centro urbano, artísticamente intervenido y sin coches.

Para esta edición, nos propusieron llevar a cabo una nueva versión de nuestra Isla Plástica dentro de las fuentes de Trafalgar Square, y claro, no pudimos decir que no a semejante reto. Intervenir en un lugar tan emblemático nos ayudaría a difundir mejor nuestro mensaje sobre el uso masivo del plástico.

Aunque el formato tenía que adaptarse a tan complicado espacio, el mensaje de la pieza seguía siendo el mismo, “recrear, a pequeña escala, ese octavo continente de plástico y basura que va apoderándose alarmantemente de grandes extensiones del Pacífico, ante la distante mirada de los gobiernos que o bien por su falta de interés, o su incapacidad para resolverlo están dejando que una masa de unos 4 millones de toneladas de plástico mas o menos triturado, dé forma a unos 22.200 kilómetros de superficie irregular con una profundidad de treinta metros bajo el mar, que está destruyendo gran parte de la fauna marina de la zona y mutando el ecosistema”. Podéis leer más, en este artículo

En un primer momento, nos propusimos simplemente llenar las fuentes con botellas recicladas e iluminarlas con la propia luz del monumento, algo rápido, barato y sin complicaciones técnicas, pero al ser un espacio tan emblemático, surgieron inevitables problemas logísticos, por lo que finalmente optamos por construir unas estructuras circulares autoiluminada en forma de donut que contuvieran las botellas en su interior, haciéndolas inaccesibles al público.

Nos consiguieron 13.000 botellas de plástico recicladas, muchas de las cuales hubo que limpiar a conciencia, ya que habían sido recuperadas de la basura, también tuvimos que taparlas para que flotaran. Con todo este material pudimos llenar la primera fuente.

Para acometer la segunda, hicimos una convocatoria pública con la idea de que los visitantes, nos cediera sus botellas, pero finalmente no conseguimos todas las que necesitábamos y desistimos de completarla, quedando la estructura iluminada pero sin contenido. No nos importó mucho, incluso nos pareció apropiado ese vacío.

La instalación permaneció en Trafalgar Square del día 14 al 17 de enero, acompañando a la escultura de Hans Haacke que en ese momento habitaba el Plinto, bajo la atenta mirada de la policía, los vigilantes de la plaza, los visitantes y por supuesto del Almirante Nelson. El domingo 17 fue desmontada y todos los elementos preparado para ser reutilizados o devueltos al lugar de donde salieron, las plantas de reciclaje de la ciudad.

Queremos dar especiales gracias a Artichoke que volvió a confiar en nosotros para este proyecto y que además de invitarnos y producir la pieza, consiguió el material reciclado, los voluntarios, gestionó los permisos para instalar en tan emblemático espacio, teniendo para ello que allanar todo tipo de burocracias, algo que llegó a parecer misión imposible. Gracias Bill y Helen por pelear la pieza hasta el final.

A los queridos voluntarios que nos ayudaron y acompañaron durante todo el proceso: la limpieza de las botellas, la instalación en la fuente, las explicaciones in situ y el desmontaje.

También a la gente de Emergency Exit Arts, de Greeenwich, que nos acogió y proporcionó todo lo necesario para limpiar y acondicionar botellas, y a los responsables de las fuentes que nos prestaron sus equipo para poder meternos en las fuentes sin morir de frío.

Gracias por supuesto a Lola Martínez por sus increíbles fotos, también a la Casa de Canadá por dejarnos subir a su azotea a fotografiar la pieza y a Spain Now por darnos soporte emocional, tan necesario siempre y mas cuando se está mentido en una fuente de agua helada durante muchas horas.

Por último, os invitamos de nuevo a ver el video de Charles Moore sobre este “Octavo Continente de Plástico”.

Tiempo de instalación: 3 días.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.


Originally  commissioned by Artichoke for Lumiere London 2016.

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Árbol de Navidad Consumista en Stoke on Trent/ Consumerist Christmas Tree in Stoke on Trent


Siguiendo ya una tradición navideña para nosotros, a principio de diciembre, fuimos de nuevo a Inglaterra a construir un nuevo Árbol de Navidad Consumista, a imagen del que llevamos a cabo el año pasado en Durham para el festival Lumiere.

Esta vez lo hicimos en Stoke on Trent, un pueblo industrial en la región de Midlands del Oeste y por supuesto, también contamos con los vecinos para llevarla a cabo. En primer lugar, les pedimos que nos donaran sus bolsas de la compra, y después invitamos a todos los que quieran, particulares, asociaciones de vecinos y alumnos de colegios, a que nos ayudaran con el montaje de las bolsas, con las que dimos forma al nuevo árbol.

7 días de workshops, más de 2.000 bolsas donadas y rellenas con plástico reciclado de los comercios de alrededor, una estructura hecha con material prefabricado y 4 días de montaje, fueron necesarios para llevar a cabo este árbol de más de 6 metros, que quedó instalado en la confluencia de dos calles principales, justo delante del centro de salud municipal.

La idea de la instalación, la misma que el año pasado, representar mediante una forma simbólica y universalmente reconocible, por un lado, el exagerado consumo de bolsas de plástico, y por otro, el despilfarro de estas fiestas, que han relegado el sentido religioso y tradicional de estas fiestas, para convertirlo en un periodo de incitación al consumo sin control.

Este año además, nos gustaría también llamar la atención sobre la preocupante desaparición del comercio tradicional, que en países como Inglaterra se hace patente, ya que prácticamente han desaparecido los comercios tradicionales reemplazados por otros más modernos, franquiciados y estandarizados. De esta manera, se consigue convertir las zonas comerciales, en réplicas exactas las unas de las otras.

Examinando las bolsas que nos han sido donadas , no nos ha hecho falta andar por las calles, para constatar que se compra en poco menos de 15 franquicias de la zona, ya que son sus bolsas, de todos los tamaños y colores, las que ocupan la mayor parte de la superficie del arbol.

Ya tratamos el tema franquicias y navidad el año pasado por estas fechas, la intervención se llamó Corazones de papel antifranquicias. Este año, el tema ha quedado evidenciado en el árbol.

Nos preocupamos sobremanera esta manera anglosajona de entender la ciudad, y desgraciadamente en grandes ciudades como Madrid, también se pretende atraer turismo internacional con todo tipo de estrategias de promoción, una de las cuales consiste en que el turista se sienta como en casa acudiendo a establecimientos que les son familiares en sus contextos. Así, el pequeños comercios tiene difícil sobrevivir, ya que no puede competir con los altos precios del alquiler y los amplios horarios de apertura.

Queremos dar las gracias en primer lugar al querido Koldo Camacho, que con su bien hacer y su don de gentes, fue capaz de sacar adelante los workshops. También a la gente de Appetite que ha producido la pieza, creando la estructura sobre la que nosotros hemos pegado las bolsas.

Y sobre todo agradecer la colaboración de los vecinos, que nos donaron las bolsas, también de los voluntarios, asociaciones de la zona y alumnos de los colegios de alrededor que nos ayudaron en el montaje.

El arbol tiene pensado quedarse hasta que finalicen las fiestas.

Las fotos son de Gustavo Sanabria.

Tiempo de montaje: 11 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 1 mes.

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Following what it is already a tradition to us, we went again to England, at the start of December, to build a new Consumerist Christmas Tree, a replica of the one we put up last year in Durham for the Lumiere festival.

This time we did it in Stoke on Trent, an industrial town in the West Midlands region. Once again, indeed, we counted on the help of neighbors to carry it out. First, we ask them to donate their shopping bags to us and then we invited all those who wanted it – individuals, neighbor associations and students from local schools – to help us assemble the bags with which we shaped this new tree.

7 days of workshops, plus 2,000 donated bags filled with recycled plastic from nearby businesses, a structure made of prefabricated material and 4 days assembling, were required to put up this over 6 meter tree which was set up at the junction of two main streets, just across the street from the municipal health center.

The installation’s idea was the same as last year’s: on one  hand, to represent, in a symbolic and universally recognizable way, the overconsumption of plastic bags; and, on the other hand, the squandering that typically takes place during these holidays which have set aside the religious and traditional meaning of these holidays to turn them into a real invitation to uncontrolled consumption.

This year, we would also like to call attention to the alarming disappearance of traditional commerce, something quite apparent in countries such as England, as all traditional commerce has vanished and been replaced by more modern, franchised and standardized businesses. In this way, shopping areas are turning into exact replicas of one another.

Taking a look at the donated bags, we didn’t have to go around the street to ascertain that all purchases are made at little less than 15 local franchises as their bags, made in all sizes and colors, are the ones that take most of the tree’s surface.

We already dealt with the subject of franchises and Christmas around the same time last year. The intervention was called Anti-franchise paper hearts. This year, this subject is evinced by the tree.

We are quite concern about this Anglo-Saxon way of understanding the city. Unfortunately, big cities such as Madrid also intend to attract international tourism by using all sorts of promotion strategies, one of which consists of making tourists feel at home by providing them with establishments typically found in their own countries. Hence, small businesses have it hard to survive as they cannot compete with high rent prices and long hours of operation.

We would like to thank, first of all, our dear Koldo Camacho, whose good work and people skills allowed him to carry on the workshops. Also the people from Appetite who produced this piece by creating the structure on which we fixed the bags.

And, above all, we would like to thank the neighbors for their collaboration as they donated their bags to us; and also the volunteers, local associations and students from local schools, who help us with the assemblage.

The tree will stay there until the end of the holidays.

The photos are, as always, by Gustavo Sanabria.

Time of installation: 11 days
Damages: none.
Exhibition time: 1 mounth.

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Plástico transitable / Transitable plastic

Esta instalación trata de hacer que nos sumerjamos entre residuos de plásticos y que nos perdamos en su interior sintiendo una inevitable sensación de claustrofobia y pérdida de la orientación al no encontrar la salida.
Para ello crearemos paneles de plástico, mediante bolsas al vacío, de las que se emplean para guardar la ropa y que ocupe poco espacio en los armarios. Dentro de estas bolsas meteremos todo tipo de envases plásticos de colores transparentes y luces leds y con un aspirador les quitaremos el aire hasta que todo lo que hay en el interior quede reducido a una plancha de plástico conteniendo otros plásticos prensados.
Cada uno de estos paneles se unirá a otros por el centro mediante pinzas, de manera que se formen tiras giratorias que se colgarán de una malla de metal resistente.
Los visitantes se podrán mover por el interior haciendo girar los paneles para acceder al interior de manera que cada uno se moverá erráticamente hasta encontrando sus propios caminos.
Ilustraciones de Marta Menacho.
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This installation makes it possible to submerge ourselves into our plastic waste and that we lose ourselves in its interior feeling the inevitable sensation of claustrophobia and the loss of orientation at not being able to find the exit.
For this purpose we will create plastic panels, using vacuum bags, which are used to store clothing and which take up less space in closets. Within these bags we will put all kinds of transparent colored plastic containers and LED lights, removing the air with a vacuum cleaner until everything in the interior is reduced to a flat plastic plate containing other pieces of flattened plastic.
Each of these panels will be attached to others at the center by using pins, so that they form rotating strips which will be from a rugged metal mesh.
Visitors may enter inside by rotating the panels to access the interior so that each one will move erratically until they find their own paths.
Illustrations by Marta Menacho.
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El plástico con el que vivimos / The plastic which we live with


Esta instalación trata de poner a la vista el uso masivo del plástico en nuestra vida doméstica.

Para llevarla a cabo elegiremos un edificio abandonado o deshabitado, y con bolsas cedidas por los ciudadanos, llenas de luz, intervendremos en todos huecos que dan a la calle,  de manera que parezca que el edificio está desbordado y a punto de reventar por la presión de las bolsas.

Esta instalación puede durar desde 1 día hasta varios meses, en los que las bolsas se irán deteriorando y mostrarán al público una imagen menos vistosa y alegre que los primeros días, lo que nos ayudará a mostrar de manera visual, el difícil envejecimiento del plástico tiene en el medio ambiente.

Las ilustraciones son como siempre de Marta Menacho.

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This installation is to bring into view the massive consumption of plastic in our everyday life.

To carry this out we will choose an abandoned or uninhabited building, with bags donated by the residents, filled with lights, we are going to fill in all holes that open onto the street, so that it appears that the building is overflowing and about to burst under the pressure of the bags.

This installation can last from 1 day to several months, during which the bags will deteriorate and will give the audience a less colorful and cheerful image than the first few days, which will help us to visually demonstrate, the difficulty that the aging of plastic causes for the environment.

The illustrations as always are by Marta Menacho.

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