Categoría: evento

Packaged Garden/Jardín envasado

Last week, we were in La Punta which used to be an vegetable garden area south of Valencia. 15 years ago, Valencia port’s ZAL (Zona de Actividades Logísticas – Area of Logistic Activities) arrived there destroying most of Valencia’s vegetable gardens, deporting more than a hundred families, and devastating fields and homes. All this was done to give the port a huge developable plot which today lies forgotten and unused. Neighbors and social groups resisted the onslaught and, though they could not avoid the destruction of La Punta, they managed to prevent the launch of ZAL.

In the midst of the 21th century and with the environmental crisis we are suffering, rethinking the future of La Punta seemed more than convenient. However, politicians do not consider this relevant now. Furthermore, they pretend to reactivate ZAL project which they will embellish with a “green corridor” and a bicycle lane. This is far from being a solution and it just serves to conceal the fact that La Punta is again left out of the projects for the protection of vegetable gardens and the coast.

Within this context, neighbors and associations are trying to bring attention to this reality in order to negotiate with the Administration and start a public participation process where it will be decided how these lands will be used and to mend the injustices committed against the neighbors so another chance is given to the deported families to return and work the lands of l’Horta de la Punta.

We were invited to be part of the Sensemurs project where great street artists got together during 2 weeks to support these demands and embellish La Punta’s walls with their best work, and to put this issue on the table.

For our project, we were hosted by the Recuperem La Punta neighborhood association which has given voice to the neighbors for some time, and the Asociación Arca de Noé which works with local children and women living in social disadvantage.

With the collaboration of these children, friends, and associations, we gave life to a garden that looked somehow radioactive and which was made up of 1,000 recycled plastic containers donated by neighbors and Valencia’s recycling plant.

We washed and prepared the containers, and took them to one of the many dry, forsaken and garbage-filled vacant lots in the area. We filled them with green water and put them light, adding all kinds of plants that grow in the area sadly and unattended.

We wanted to metaphorically stage the unhealthy landscape where the destruction of all natural and sustainable things in urban areas to be replaced by manufactured products which are acquired in a package at the supermarket, will make us forget what is the appearance, smell and taste of the countryside.

In order to remember what used to be natural and healthy, we might have to go to theme parks artificially designed with great technological display, where we will have to pay to enjoy a controlled pseudo-natural ecosystem which will replace the one we destroyed. But, then, this will be a source of business for big companies and will not harm their speculative interests, nor will this be accessible to everyone. However, this won’t matter much. We saw some of this during our visit to Singapore and it is quite scary.

Apart from the problems deriving from the destruction of natural resources, we also wanted to bring attention (as we usually do) to the dangers of plastic overuse and the incorrect way in which it is recycled. This actually makes a lot of sense in such areas as La Punta, for the lack of resources to build with quality materials, the abandonment of large extensions of land where garbage piles up, low-cost greenhouses and the consumption of bottled water by the population, make this material quite present in the landscape.

We kept it a few hours and then picked everything up and recycled the materials. We took the plastic back to its original place so no trace of our presence was left in the vegetable garden area.

For this action, we worked along many special people whom we must mention: Xavi, Ignasi, Lucia, Dario, Juanmi, Nacho, Rocio, Carolina, Rafa, Elisa, Eleni, José Vicente, Marisol, Anais, Paqui…

Other associations that also work in the area such as Per l’Horta​Acció Ecologista Agró​, Plataforma Horta es futur, Associació De Veïns i Veïnes Castellar-L’Oliveral.

And the artists Blu, San, Sam3, Hyuro, Borondo, Aryz, Anaís Florin, Elías Taño, Les Bovaes and Ana Penyas, who have generously left their work there for the best cause. Special thanks to Escif for inviting us and helping us.

These wonderful pictures were taken by Juan Miquel Ponce.

You may find more information about what is going on in La Punta here and here.

Spread it, please.

Time of installation: 2 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 hours
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La pasada semana estuvimos en La Punta, anteriormente una pedanía de huerta al sur de Valencia, en la que hace más de 15 años desembarcó la ZAL (Zona de Actividades Logísticas) del puerto de Valencia, destruyendo a su paso gran parte de la huerta de Valencia, deportando a más de un centenar de familias y arrasando campos y casas. Todo para dejar al puerto un enorme solar urbanizable que ahora languidece olvidado y sin uso. Los vecinos y colectivos sociales resistieron la embestida, y aunque no pudieron evitar la destrucción de La Punta, lograron parar la puesta en marcha de la ZAL.

En pleno siglo XXI y con el panorama de crisis ecológica en que vivimos, parecía más que conveniente repensar el futuro de La Punta, pero los políticos tampoco ahora lo consideran relevante, es más, pretenden reactivar el proyecto de la ZAL adornándolo con un “corredor verde” y un carril-bici, lo que lejos de mejorar la situación, sirve sólo para enmascarar que La Punta vuelve a quedar fuera de los proyectos de protección de la huerta y el litoral.

En este contexto, vecinos y asociaciones tratan de dar visibilidad a esta realidad para así forzar un diálogo con la administración, y que se logre abrir un proceso de participación ciudadana en el que se decida qué uso dar a estos terrenos y de paso, que se reparen las injusticias cometidas con los vecinos y que se dé la oportunidad a las familias deportadas de volver y trabajar las tierras de l’Horta de la Punta.

Nosotros fuimos invitados a formar parte del proyecto Sensemurs en el que grandes artistas urbanos se reunieron durante 2 semanas para apoyar estas reivindicaciones vecinales y conseguir, mediante su mejor trabajo, dar lustre a los muros de La Punta, y que se hable de su problemática.

Para nuestro proyecto tuvimos como anfitriones a la asociación de vecinos Recuperem La Punta, que lleva tiempo dando voz a los vecinos, y la Asociación Arca de Noé, que trabaja con niños y mujeres de la zona en situación de desigualdad.

Con la colaboración de estos niños, amigos, y asociaciones, dimos vida a un jardín de apariencia algo radiactiva, formado por 1.000 envases de plástico reciclado, donados por vecinos y por el Ecoparque de Valencia.

Lavamos y acondicionamos los envases, y los llevamos a un descampado, de los muchos que hay por la zona, seco olvidado y lleno de basura. Los llenamos de agua verde y les pusimos luz, añadiendo todo tipo de plantas de las que crecen descuidadas y tristes por la zona.

Queríamos escenificar, de manera metafórica, un panorama insano en el que la destrucción de todo lo natural y sostenible en las áreas urbanas, y su sustitución por productos prefabricados adquiridos envasados en el supermercado, nos va a llevar a olvidar qué apariencia, olor y sabor tiene el campo.

Y quizás, para recordar lo que fue natural y sano, tengamos que acudir a parques temáticos diseñados artificialmente con grandes alardes tecnológicos, en los que habrá que pagar por disfrutar de un ecosistema pseudonatural controlado, que suplantará el que destruimos. Pero entonces será un negocio para grandes empresas y no dañará sus intereses especulativos, ni tampoco estará al alcance de todos los públicos, pero eso importará poco. Algo de esto hemos visto en nuestro viaje a Singapur y da bastante miedito.

Además de los problemas de la destrucción de los recursos naturales, queríamos también poner un punto de atención (como solemos hacer) sobre los peligros del exceso del consumo de plástico y su incorrecto reciclaje. Precisamente en zonas como La Punta tiene bastante sentido, ya que la falta de recursos para construir con materiales de calidad, el abandono de grandes extensiones de terreno donde se acumula la basura, los invernaderos de bajo coste y el común consumo de agua envasada de la población, hacen que este material esté muy presente en el paisaje.

Lo mantuvimos unas horas y después lo recogimos todo y reciclamos los materiales, devolviendo el plástico a su lugar de origen para que no quedara rastro de nuestra presencia en la huerta.

En esta acción fuimos de la mano de muchas personas especiales con nombre propio que no queremos dejar de mencionar: Xavi, Ignasi, Lucia, Dario, Juanmi, Nacho, Rocio, Carolina, Rafa, Elisa, Eleni, José Vicente, Marisol, Anais, Paqui…

Otras asociaciones que también trabajan en la zona, como Per l’Horta​, Acció Ecologista Agró​, Plataforma Horta es futur, Associació De Veïns i Veïnes Castellar-L’Oliveral.

Y los artistas Blu, San, Sam3, Hyuro, Borondo, Aryz, Anaís Florin, Elías Taño, Les Bovaes y Ana Penyas, que han dejado allí su trabajo de forma altruista, por la mejor de las causas. Gracias muy especiales a Escif por invitarnos y darnos cobertura.

Las estupendas fotos son de Juan Miquel Ponce.

Podéis encontrar más información sobre lo que está pasando en La Punta aquí y aquí.

Se ruega difusión.

Tiempo de montaje e instalación: 2 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 horas.

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Plastic Islands. Madrid 2017 / Islas plásticas. Madrid 2017

Nothing better to top off the year than an installation that tries to dramatically visualize the excess of plastic in our lives.

We carried it out in Madrid invited by the Luna de Octubre festival held the night of October 21th at the fountains of Cibeles, Neptuno and Apolo, Madrid’s most emblematic fountains located over the Prado-Recoletos axis.

Plastic Islands is an adaptation of Plastic Island, a piece we had installed at Trafalgar Square for the Lumiere London 2016.

This time, the same goal: “To replicate, at a smaller scale, the so-called “eighth continent” made of plastic and garbage which is alarmingly taking over great areas of the Pacific. Governments remain passive before this situation either because they lack interest or because they are incapable to solve this problem. They are allowing this huge mass of about 4 million tons of more or less crushed plastic to shape about 22,200 kilometers (about 13,794 miles) of irregular surface which goes 30 meters (about 98 feet) deep under the water, and is destroying most of the marine wildlife in the area and transforming the ecosystem”.

We needed 60,000 recycled bottles in order to intervene the 3 fountains which we collected for 3 months after they were requested from companies, small businesses, recycling plants and official organisms that generously donated them to us.

We had to develop complicated logistics since the way recycling works in Madrid makes it impossible to salvage containers directly from the citizens’ trash and the dumps where it arrives compressed and destroyed. However, we finally managed to get the necessary material to collapse the three fountains on all their levels, covering the entire surface of water with a layer of bottles. Not a square inch was left uncovered.

We later illuminated the material and left it on display all night so people could stop to watch it and perhaps reflect on the massive usage of a material that is so dangerous and so hard to make disappear.

Intervening such iconic and popular fountains has been a great accomplishment since they had hitherto been enjoyed only at highly secured sporting events. Our goal, from the start, was to help people approach them without any sort of barriers in between. Unfortunately, those who enforce the law decided to fence the perimeter so no-one could get close to the edge. A pity.

We want to thank all the people who helped us build this: the team led by Montaña Pulido and Susana Sánchez, who coordinated the logistics, and Burna, who produced the piece; the organizers of Luna de Octubre who thought of us for this event and believed in our expertise despite the difficulty.

The companies and institutions that donated their bottles (*), of course, and the recycling plant of Ferrovial Servicios, Ecoembes and Valdemingómez, that conveniently pointed us in the direction of the treasures, and all the friends who saved the material of their own consumed products. Without them, this would have been mission impossible.

Also our friends from Workout who climbed with us into the garbage containers to salvage the bottles that were in good condition and later helped us fill the fountains.

These great pictures were taken by Lola Martínez.

P.S. We like working with recycled materials though we must admit that it is not easy, or even sustainable in most cases, many interests created around garbage that we are discovering as we work on larger pieces. We foresee a bright future for anyone who decides to manage garbage for art installations as there are many of us who are involved in this.

Time of installation: and installation:3 mouths.
Damages: none.
Exhibition time: 1 night.

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Nada mejor para terminar el año que hacerlo con una instalación que trata de visualizar, de manera dramática, el exceso de plástico en nuestras vidas.

La llevamos a cabo en Madrid, por invitación del festival Luna de Octubre que se celebró la noche del 21 de octubre, en las fuentes de Cibeles, Neptuno y Apolo, las más emblemáticas de Madrid y que están situadas en el Eje Prado-Recoletos.

Islas Plásticas, es una adaptación de la pieza Isla Plástica que habíamos instalado en Trafalgar Square, para el festival Lumiere London 2016.

Esta vez, el mismo propósito: “Recrear, a pequeña escala, ese octavo continente de plástico y basura que va apoderándose alarmantemente de grandes extensiones del Pacífico, ante la distante mirada de los gobiernos que o bien por su falta de interés, o su incapacidad para resolverlo están dejando que una masa de unos 4 millones de toneladas de plástico mas o menos triturado, dé forma a unos 22.200 kilómetros de superficie irregular con una profundidad de treinta metros bajo el mar, que esta destruyendo gran parte de la fauna marina y mutando el ecosistema”.

Para intervenir las 3 fuentes necesitamos más de 60.000 botellas recicladas, que durante más de 3 meses fuimos recopilando, mediante un llamamiento a empresas, pequeños establecimientos, envasadoras, plantas de reciclaje y organismos oficiales que generosamente nos donaron su consumo.

Tuvimos que desarrollar una complicada logística, ya que la manera de reciclar en Madrid hace imposible recuperar envases directamente de la basura de los ciudadanos y de los vertederos, a los que ya llega compactada y destrozada. Pero finalmente logramos el material  necesario para colapsar las tres fuentes en todos sus niveles, cubriendo la superficie total de agua con una capa de botellas, en la que no quedaba libre ni 1 cm2.

Después, iluminamos el material y lo dejamos expuesto durante la noche, para que la gente pudiera pararse a mirarlo y quizás a reflexionar sobre el uso masivo de un material tan peligroso y difícil de hacer desaparecer.

Ha sido un gran logro poder intervenir estas fuentes, tan icónicas y familiares para nosotros, y que hasta ahora sólo se habían podido disfrutar en eventos deportivos de alta seguridad. Nuestro propósito desde el principio fue conseguir que la gente se pudiera aproximar a ellas sin ningún tipo de barreras de por medio. Desgraciadamente, los que velan por nuestra seguridad decidieron en el último momento vallar el perímetro para que nadie se pudiera acercar al borde. Una pena.

Queremos dar las gracias a todas las personas que nos han ayudado a poner esto en pie, al equipo liderado por Montaña Pulido y Susana Sánchez, que coordinaron la logística, y a Burna que produjo la pieza, a la organización de Luna de Octubre que pensó en nosotros para el evento y confió en nuestro saber hacer, a pesar de la dificultad.

Por supuesto, a las empresas e instituciones que nos donaron sus botellas (*), a la planta recicladora de Ferrovial Servicios, a Ecoembes y Valdemingómez, que nos dirigieron convenientemente hacia donde estaban los tesoros, y a todos los amigos que nos fueron guardando el material de su propio consumo. Sin todos ellos, hubiera sido esta una misión imposible.

También a los amigos de Workout, que se metieron con nosotros en las basuras para recuperar las botella en buen estado y que luego nos ayudaron a llenar las fuentes.

Las estupendas fotos son de Lola Martínez.

PD. nos gusta trabajar con materiales reciclados, pero debemos admitir que no es fácil ni siquiera sostenible en la mayoría de los casos, muchos intereses creados en torno a la basura que vamos descubriendo a medida que trabajamos en piezas de más envergadura. Auguramos un brillante futuro a cualquiera que se dedique a gestionar basura para instalaciones artísticas, que ya somos multitud los que andamos metidos en ella.

Tiempo de montaje e instalación: 3 meses
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 1 noche


(*) Han colaborado:
Ecoembes, Ferrovial Servicios, Calidad Pascual, La Tuna, AENA, Metros Ligeros de Madrid, Liga Nacional de Fútbol Profesional (LNFP), Real Madrid, Liga Nacional de Fútbol Sala (LNFS), La Solana Padel, Sanset Padel, Centro Penitenciario Madrid IV Navalcarnero, Hospital Gregorio Marañón, Basilio Rivera, Grupo TR2, Receco, Aparthotel G3 Galeón, Muuxubar, Mawersa, The Westin Palace Madrid, IES Lope de Vega, CEIP Isaac Peral, EEI El Carmen, EEI El Regajal, EEI El Sur, EEI La Cornisa, EEI El reino del revés, EIPR Alegre Koala y EIPR Isabel Zendal.

Enviado desde mi movil

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The Plastic We Live With / El plástico con el que vivimos


Last October the FAB Festival de Bordeaux, along with the city council, invited us to carry out The Plastic We Live With, a piece we had intended to materialize for a long time.

The idea was to graphically visualize, in a way that could be understood by all, the plastic excess that is around us, a recurrent subject in our work and in life, since practically everything we consume is either made with this material or it is wrapped in it or we are eating it in small particles in the meat and the fish we ingest.

Plastic we are and to plastic we shall return…

Recycling isn’t enough to tackle this problem. That’s why the French government, among others, has taken measures to reduce its consumption as much as possible by outlawing outlawing the usage of plastic bags at stores which are being replaced by paper bags or bags made of biodegradable materials.

This anti-bag context was essential to properly develop our piece in Bordeaux since we needed more than 6,000 units which we obtained at warehouses from all the city stores.

We intervened the old Virgin Megastore building with them, completely filling the gaps of its facade so it looked as if the plastic were about to blow up the building.

In spite of being a light installation, it also worked during the day. People could get close to it and try to recognize the bags from their favorite stores. When its interior was lit at night, the windows looked as though they were covered with stained glass though in a more plastic, toxic version.

The piece remained lit for 4 days and, once dismantled, all the plastic material was properly recycled, and the building was left in the same condition in which we found it.

This piece has entailed quite complicated logistics which would have been impossible to carry out had we not had the help of more than 30 volunteers from the Asociacion Bénévoles en Action. They collected the necessary bags and recycled plastic for 3 months, and also worked with us assembling and dismantling. We must confess that this piece belongs more to them than to us.

We wouldn’t have been able to do this without the active collaboration of of La Direction Généralle des Affaires Culturelles de Mairie de Bordeaux. They worked as a team during all this process and even agreed to having their offices filled with our plastics.

The Fab Festival de Bourdeaux squeezed us into their program and provided us aid and support at all times. Cote Ouest, a producer company, managed to make our weird requests real despite all the difficulties.

Our thanks to the Financiere Immobiliere Bordelaise real estate agency which lent us the building without conditions or objections, and to the Transfert artists who generously allowed us to cover their work for a few days. We promised to leave it in the same condition we found it, and so we did.

Special thanks to Lucas, Flavian, Coralie and Antoinette, for being such good brothers-in-arms.

We are amazed at how that which we shyly conceived years ago, has turned into a quite similar reality and we also managed, to our satisfaction, to remove most of the bags that had been stored by the city stores.

The images belong to Lola Martínez who braved her fears and climbed on to a crane to achieve unique photo compositions.

Time of installation: and installation:10 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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El pasado mes de octubre, el Festival Fab de Burdeos en colaboración con el Ayuntamiento de la ciudad, nos invitó a llevar a cabo El plástico con el que vivimos, una pieza que llevábamos tiempo intentando materializar.

La idea era visualizar, de una manera gráfica y fácilmente entendible por todos, el exceso de plástico que nos rodea, un tema recurrente en nuestro trabajo y en la vida, ya que prácticamente todo lo que consumimos, está hecho de este material o va envuelto en él o nos lo estamos comiendo en minúsculas partículas que se encuentran en la carne y el pescado.

Plástico somos y en plástico nos convertiremos…

Reciclar no basta para atajar el problema.Por eso, gobiernos como el francés, ya han tomando medidas para reducir en lo posible su consumo, prohibiendo el uso de bolsas de plástico en las tiendas, que son sustituidas por otras de papel o de materiales biodegradables.

Este contexto anti-bolsas fue esencial para el buen desarrollo de nuestra pieza en Burdeos, ya que necesitamos más de 6.000 unidades, que conseguimos de almacenes y tiendas de toda la ciudad.

Con ellas intervinimos el antiguo Virgin Megastore, llenando completamente los huecos de sus fachadas para que pareciera diera la impresión que el plástico estaba a punto de reventar el edificio.

A pesar de ser una instalación de luz, también funcionaba de día y la gente podía acercarse y jugar a reconocer las bolsas de sus tiendas favoritas. De noche, iluminadas desde el interior, las ventanas parecían cubiertas por vidrieras de colores, pero en una versión mas plástica y tóxica.

La pieza estuvo encendida 4 días. Después del  desmontaje, todo el material plástico fue convenientemente reciclado y el edificio quedó en el mismo estado en que nos lo encontramos.

Ha sido ésta una pieza  de gran complicación logística, que hubiera sido imposible llevar a cabo sin la ayuda de más de 30 voluntarios de la Asociacion Bénévoles en Action que, durante 3 meses, recolectaron las bolsas y el plástico reciclado necesarios, y que además trabajaron a nuestro lado, tanto en el montaje como en el desmontaje. Debemos reconocer que la pieza les pertenece más a ellos que a nosotros.

Tampoco lo hubiéramos conseguido sin la colaboración activa de La Direction Généralle des Affaires Culturelles de Mairie de Bordeaux, ellos trabajaron en equipo durante todo el proceso, consintiendo incluso que les llenáramos sus despachos con nuestros plásticos.

El Fab Festival de Bourdeaux nos hizo un hueco en su programación y nos dio cobertura y apoyo en todo momento, Por su parte, Cote Ouest, empresa productora, consiguió hacer de nuestras extrañas peticiones una realidad, a pesar de las complicaciones.

Nuestro agradecimiento a la inmobiliaria Financiere Immobiliere Bordelaise que nos prestó el edificio sin poner reparos ni condiciones, y a los artistas de Transfert que generosamente nos permitieron cubrir su trabajo por unos días. Nosotros nos comprometimos a dejárlos en el mismo estado que nos los encontramos, y así lo hicimos.

Gracias especiales a Lucas, Flavian, Coralie y Antoinette, por ser tan buenos compañeros de fatigas.

Estamos maravillados de que lo que tímidamente imaginamos hace ya unos años, haya acabado siendo una realidad tan similar. Aademás para nuestra satisfacción, conseguimos retirar la mayoría de las bolsas que permanecían aún almacenadas en las tiendas de la ciudad.

La imágenes son de Lola Martínez que desafiando sus miedos se subió a la grúa para conseguir unos encuadres fotográficos únicos.

Tiempo de montaje e instalación: 10 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.

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Labyrinth of plastic waste. Madrid 2017 / Laberinto de residuos plástico. Madrid 2017

Last June, we were invited by Madrid City Council to participate in the 4th CentennialCelebration of Plaza Mayor within the “Four Seasons” city art program.

In such unique setting, we thought we should create a piece that had something to do with this setting, getting its inhabitants involved. This was somehow complicated as this is a popular tourist attraction which is not frequently visited by us, Madrileños, and where we don’t want to live either.

We decided to build a PlasticWaste Labyrinth, similar to the one we had installed in Poland back in 2014 though this time we were going to make it much bigger, more claustrophobic, and built with the bottles that had been consumed in the square during a month.

The idea was to graphically visualize the amount of plastic we generate in our daily lives which we don’t often recycle accordingly. As a consequence, all this plastic is dumped in nature and ends up floating in the ocean, forming huge plastic islands that are destroying the marine ecosystem and will not ever decompose.

Bearing all this in mind, we thought it was paramount that the piece didn’t look friendly. Quite on the contrary, our intention was to make the public feel certain discomfort when entering it.

In order to achieve this, we build a structure with an intricate path and narrow passages which force visitors to keep turning, thus producing a feeling of disorientation and a certain unease after a few seconds as it was impossible to guess how far the exit was. There were no reference points in its interior and the heat and the smell of plastic enhanced a definitely oppressive experience.

Measurements: The maze corridors were 170 meters long (558 feet long) with 3 meter tall walls (10 feet tall) which took 3 minutes to pace, and an area of 300 m2 (3230 ft2) that sprawled around King Philip III statue.

To raise the walls, we used around 15,000 bottles to which we added lights and put in bags that we hung from the structure, thus achieving walls that were totally compact and bright.

Many people went through the maze which was open day and night for 4 days. The over 40ºC (104º F) temperature helped us in our mission of creating an asphyxiating setting which stood in stark contrast to the magic of the glazes and the bright colorful reflections of the light filtered through the bottles.

To collect the plastic material, we summoned the neighbors whom we invited to donate all the plastic bottles they consumed to us in the days prior to the construction of the piece. In order to collect them, we placed two containers in the square and we also contacted the Asociación de Comerciantes de la Plaza Mayor (Merchants Association of Plaza Mayor) and they offered to keep all the bottles that were consumed at their establishments.

In spite of this, we estimated that all these bottles were not going to be enough so we asked for help at hospitals, universities, official institutions, catering companies, packing companies, and other businesses. They generously kept all the bottles consumed at their premises in a month. This way, we got the 15,000 we needed.

We must say that we found impossible to get plastic bottles from the city’s official recycling services. Unfortunately, here we don’t recycle PET separately and is mixed with all kinds of containers which renders the task of selecting only bottles impossible. In addition, the bodies that regulate and control this sort of material do not make things easy, the exception not being programmed in the plastic collection chain. What we were actually able to see was that the trash collection business brings huge profit to many businesses that manage it and trade it.

We hope things change soon and that municipal services begin to consider the possibility of collecting these materials more selectively since there are many innovative ways to use them. With the defective outdated system currently in place, this seems mission impossible.

We want to thank all the people who helped us in this complicated creative process. The team from the IV Centenario, Cris, Delia, Martina, Curro, Remedios, for thinking about us and making this piece possible. Burna and Montaña, for managing and coordinating all the material. Our friends who helped us prepare the material and the company that built the structure as well as the people who worked from dawn to dusk so everything would look perfect.

Special thanks to the neighbors, the companies and the institutions that helped us get the bottles. This would not have been possible without their disinterested assistance.

Thanks to Lola Martínez for her wonderful photos.

Time of installation: and installation:7 days.
Damages: none.
Exhibition time: 4 days.

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EL pasado mes de junio fuimos invitados por el Ayuntamiento de Madrid a participar en la celebración del IV Centenario de la Plaza Mayor dentro de su programa de arte urbano “Cuatro Estaciones”.

En este singular entorno, pensamos que debíamos hacer una pieza que tuviera que ver con el contexto, implicando a sus propios habitantes, algo complicado, ya que es una zona eminentemente turística, que los propios madrileños no solemos frecuentar y en la que tampoco queremos vivir.

Decidimos llevar a cabo un Laberinto de Residuos Plásticos, similar al que habíamos instalado en Polonia en el 2014, pero esta vez mucho mas grande, mas claustrofóbico y construido con las botellas consumidas en el entorno de la plaza durante un mes.

La idea, La idea era visualizar de forma gráfica la gran cantidad de plástico que generamos en nuestra vida diaria y que la mayoría de las veces no reciclamos convenientemente, y que acaba abandonado en la naturaleza y flotando en los océanos, llegando a formar enormes islas plásticas que están acabando con el ecosistema marino y que no va a descomponerse nunca.

Pensando en todo esto, nos parecía imprescindible que la pieza no fuera amable, muy al contrario, nuestra intención fue conseguir que el público sinitiera un cierto malestar al internarse en ella.

Para ellos, construimos una estructura de intrincado recorrido y estrechos pasillos, que obligaba al visitante a girar constantemente, lo que a los pocos segundos producía una sensación de desorientación y cierto desasosiego, porque era imposible adivinar cuando se llegaría a la salida. En el interior, no había puntos de referencia y el calor y el olor a plástico, potenciaban una experienca ciertamente opresiva.

En medidas: los pasillos del laberinto tenía una extensión de 170 metros, con paredes de 3m de altura, que consumían unos 3 minutos andando y ocupaban una superficie de 300 metros alrededor de la estatua de Felipe III.

Para levantar las paredes, usamos unas 15.000 botellas a las que añadimos luz y metimos en bolsas que colgamos de la estructura, consiguendo muros totalmente compactos y brillantes.

Pasó mucha gente por el laberinto, que estuvo abierto día y noche durante 4 días. Las temperaturas de mas de 40 grados, nos ayudaron en la misión de crear ese entorno asfixiante que contrastaba con la magia de las veladuras y los reflejos brillantes y coloridos de la luz a través de las botellas.

Para conseguir el material plástico, hicimos un llamamiento a vecinos, a los que invitamos a donarnos todas las botellas de plástico que consumieran en los días previos a la construcción de la pieza. Para recolectarlas, colocamos dos contenedores  en la propia plaza, y además nos pusimos en contacto con la Asociación de Comerciantes de la Plaza Mayor que se ofrecieron a guardarnos todas las que se consumieran en sus establecimientos.

Aun así calculábamos que no iban a ser suficientes, por lo que también pedimos ayuda a hospitales, universidades, organismos oficiales empresas de catering, envasadoras y otros establecimientos, que generosamente nos guardaron durante un mes las botellas consumidas en sus instalaciones. De esta manera llegamos a las 15.000 que necesitamos.

No podemos dejar de decir que conseguir botellas de plástico de los servicios oficiales de reciclaje de la ciudad fue imposible. Desgraciadamente aquí no reciclamos el pet separadamente, que se mezcla con envases de todo tipo, lo que hace imposible seleccionar sólo botellas. Además, los organismos que regulan y controlan este material no facilitan mucho las cosas, la excepción no está programada en la cadena de recogida del plástico. Lo que sí pudimos comprobar es que  la basura es un negocio que da pingües beneficios a muchas empresas que se dedican a manejarlo y comerciar con él.

Ojalá pronto cambien las cosas y desde los servicios municipales se contemple la posibilidad de hacer una recogida mas selectiva de estos materiales ya que hay muchas e innovadoras maneras de utilizarlos y con este sistema tan arcaico y poco operativo es misión imposible conseguirlo.

Queremos dar las gracias a todas las personas  que nos ayudaron en el complicado proceso de creación. Al equipo de IV Centenario, Cris, Delia, Martina, Curro, Remedios por pensar en nosotros y hacer que la pieza se pusiera en pie, a Burna y Montaña por la gestión y la coordinación de todo el material, a los amigos que nos ayudaron a preparar el material y a la empresa que construyó la estructura así como a las personas que estuvieron trabajando de sol a sol para que todo luciera perfecto.

Gracias muy especiales para los vecinos, las empresas e instituciones que nos ayudaron a conseguir las botellas, sin cuya desinteresada ayuda no hubiéramos podido llevarlo a cabo.

Y a Lola Martínez por las maravillosas fotos.

Tiempo de montaje e instalación: 7 días
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 4 días.

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Denboran Zehar/A través del tiempo/Through Time

Last April we were invited by Azkuna Zentroa to carry out an installation to celebrate the 10th anniversary of Gutun Zuria (Bilbao Internacional Literature Festival). The piece was called “Denboran Zehar”. We wanted to pay personal tribute to creation and the march of time.

To this end, we looked for a way to make the traces left by time visible over a material associated with creation. We thought of those basic white paper notebooks so feared by artists when they are blank, and so beloved when they have been satisfactorily used, even becoming true objects of devotion despite their modest appearance. Within the alarming “anti-aging” context where we are currently immersed, we thought it would be interesting to give life to this idea.

In order to do this, we used 5,000 recycled paper notebooks which we left outdoors at the Azkuna Zentroa terrace for 25 days, with the intention of letting time and the weather work their charms on them at their own pace.

Prior to this, we invited people to personalize them by anonymously leaving their thoughts in their pages on any topic they chose. We warned them that, whatever they might do, was going to be deteriorated and that we couldn’t guarantee its physical integrity.

Despite these conditions, we managed to get 4,000 intervened notebooks thanks to the participation of area schools and also the activities programmed by the center for this purpose. We must say that, among their pages, we found true jewels of creation and thought, many amazing drawings, protest messages containing large doses of humor, also good stories, tales, and lots of jokes.

Time and Bilbao’s harsh climate took care of shaping the notebooks until turning them into rather three-dimensional imperfect, deteriorated pieces. These interventions surely suffered severe mutations and both, the colors and the materials, eventually blended, blurring the messages so, to our surprise, everything ended up acquiring a strange homogeneity within the purest eclecticism.

We illuminated the notebooks one by one and built a piece with them in the building’s atrium, a space open to the street which, far from being considered an interior, it is used as a continuation of the street, something that was very important to us.

There we installed our large, perfect circle of notebooks, invading all the space and changing the transit flow of users in order to make them more revolving. On the last day, it was possible to transit in the interior of this hall and we gave the illuminated notebooks to visitors. The remaining ones were available for a week in the atrium for anyone to take home.

We want to thank Azkuna Kentroa for thinking of us to celebrate this important anniversary of Gutur Zuria. Thanks to Mediateka for hosting us, accompanying us, and looking after us during the long elaboration process of the piece – Alasne, Sandra, Rakel, Lourdes… a real pleasure.

Many thanks, of course, to our team of friends who shared with us these long working days with a good attitude and a better humor to make the piece possible. To the guys from the penitentiary who helped us, and to all of the center’s personnel who were always tending to our needs.

Special thanks to Lola Martínez for her wonderful photographic work.

Time of installation: and installation:8 days.
Damages: none.
Exhibition time: 8 days.

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El pasado mes de abril, fuimos invitados por Azkuna Zentroa a llevar a cabo una instalación para festejar el 10º aniversario de Gutun Zuria, (Festival Internacional de las Letras de Bilbao). “Denboran Zehar” se llamó la pieza, y queríamos rendir un personal homenaje a la creación y al paso del tiempo.

Buscamos para ello una manera de hacer visible la huella que deja el tiempo sobre un material asociado a la creación, pensamos en esos básicos cuadernos de hojas blancas,  tan temidos por los artistas cuando están en blanco y tan amados cuando han sido usados satisfactoriamente, llegando a convertirse en verdaderos objetos de culto, a pesar de su modesta apariencia. En el contexto alarmantemente “antiaging” en el que estamos inmersos, nos pareció que sería interesante darle vida.

Usamos para ello 5.000 cuadernos de papel blanco reciclado, que dejamos a la intemperie en la terraza de Azkuna Zentroa durante 25 días, buscando que el tiempo y la climatología fueran trabajando en ellos a su ritmo.

Previamente invitamos a personalizarlos, dejando entre sus páginas pensamientos sobre cualquier tema de manera anónima y advirtiendo que lo que hicieran iba a sufrir deterioro y que no podíamos asegurar su integridad.

A pesar de los condicionantes, llegamos a conseguir unos 4.000 cuadernos intervenidos, gracias a la participación de colegios de la zona y también a las actividades programadas por el centro para ese fin. Tenemos que decir que entre sus páginas encontramos verdaderas joyitas de la creación y el pensamiento, muchísimos dibujos alucinantes, mensajes reivindicativos y con grandes dosis de humor, también buenas historias, cuentos y montones de chistes.

El tiempo y la dura climatología de Bilbao, se encargaron de dar forma a los cuadernos hasta convertirlos en piezas imperfectas y deterioradas, mas tridimensionales. Por supuesto las intervenciones sufrieron severas mutaciones y tanto colores como materiales acabaron mezclándose, llegando a desenfocar los mensajes, con lo que para nuestra sorpresa, todo acabó adquiriendo una extraña homogeneidad, dentro del mas puro eclecticismo.

Iluminamos los cuadernos uno a uno y construimos con ellos la pieza, en el atrio del edificio, un espacio abierto a la calle, que lejos de considerarse un interior, es usado como prolongación de la calle, algo que era muy importante para nosotros.

Allí instalamos nuestro gran y perfecto círculo de cuadernos, invadiendo todo el espacio y cambiando los flujos de transito de los usuarios para hacerlos mas giratorios. El último día, se pudo transitar por el interior de la pieza y regalamos los cuadernos iluminados a los visitantes, el resto quedó disponible durante una semana en el mismo atrio para todos los que quisieron adoptarlos y llevárselos a casa.

Queremos dar las gracias a Azkuna Kentroa por pensar en nosotros para celebrar este importante aniversario de Gutur Zuria. A la Mediateka por acogernos, acompañarnos y cuidarnos durante el largo proceso de elaboración de la pieza, Alasne, Sandra, Rakel, Lourdes… un verdadero placer.

Por supuesto agradecer a todo el equipo de amigos que compartió con nosotros largos días de trabajo con buen talante y mejor humor  para que la pieza llegara a buen puerto, A los chicos de la cárcel que nos ayudaron y a todo el personal del centro que siempre estuvo atento a nuestras necesidades.

Gracias sobre todo a Lola Martínez por el estupendo trabajo fotográfico.

Tiempo de montaje e instalación: 8 dias, y 25 mas a la intemperie.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 8 días.


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