Cruces rojas sobre cementerio verde / Red crosses on a green graveyard

Nuestra querida alcaldesa, ha decidido dejar Madrid sin muchos de sus árboles más emblemáticos, entendemos en un intento dramático de eliminar un problemilla de peligrosidad pública, surgido después de muchos años de total desinterés municipal por el patrimonio verde de la ciudad.

A menos de 2 meses de las elecciones municipales, y desahuciada políticamente, parece conveniente hacer recaer sobre sus hombros la responsabilidad de semejante atropello, dejando libre de culpa a la siguiente candidata, a la que seguro escuchamos decir en su campaña que esta tala masiva ha sido un grave error de su antecesora y que ella no puede hacerse responsable.

Entre unas cosas y otras, se van a llevar a cabo 1.439 talas en todo Madrid, que ya se han materializado en el eje Eje Prado-Recoletos. Empezaron en Semana Santa, en un Madrid vació y con una diligencia sorprendente, para lo que nos tienen acostumbrados nuestros servicios municipales. Han cortado e inmediatamente retirado de la vista 297 árboles centenarios de este eje principal de la ciudad y ahora están arrancando los restos de troncos mutilados, para que en pocos días no quede rastro. Menos mal que el fotógrafo Jose Manuel Ballester nos ha dejado una documentación de lo más elocuente.

Indignados, para no variar, con nuestros políticos locales, salimos de urgencia la noche del pasado jueves con nuestras luces, para llevar a cabo una intervención que llamara la atención de los transeúntes trasnochadores, sobre los ya escasos restos de la masacre.

1.000 palitos fluorescentes de color rojo nos sirvieron para simular cruces con las que construimos pequeños altares funerarios a lo largo del Eje Recoletos. Intervinimos unos 20 árboles talados, de los cuales algunos aun conservaban parte del tronco, y otros habían ya desaparecido totalmente, encontrándonos en su lugar tierra fresca que ocultaba el vacío dejado por tan nobles raíces.

Mientras trabajábamos, percibimos un inusitado despliegue policial de coches peinando la zona, reforzado con una impresionante presencia de helicópteros que reforzaban la vigilancia por el aire e incrementaban el clima agobiante e intranquilizador.

Con esta modesta intervención que hemos llamado Cruces rojas sobre cementerio verde, queremos contribuir a difusión a un acto tan irresponsable que va a quedar impune, a pesar de que atenta peligrosamente contra el paisaje de la ciudad y que se suma a una larga lista de atentados patrimoniales llevados a cabo por el Ayuntamiento siguiendo una estrategia de tierra quemada, previa a las elecciones. La intención: ponérselo difícil a los que entren a gobernar y dejar el patrimonio privatizado y repartido estratégicamente, a precio de saldo.

Muchas gracias a nuestros queridos amigos MariBlu, Montaña, Pablo, y Alex por la gran ayuda que nos prestaron, siempre desinteresadamente.

Las imágenes son de Pablo Martínez Muñiz, un placer trabajar con él.

Tiempo de trabajo e instalación: 9 horas.
Daños ocasionados: 0.
Permanencia de la intervención: 6 horas.

———————————

Our dear mayor has set her mind on leaving Madrid without many of its most emblematic trees. We take this decision as an attempt to get rid of a tiny public hazard, which has come about after many years of complete idleness on the part of Madrid’s city hall as regards the city’s green areas.

As the next municipal election is just two months away and the current city’s mayor is politically doomed, it seems quite convenient to put all the responsibility for such outrage on her shoulders, thus acquitting the next candidate of all blame who, on the other hand, will most likely say during her campaign that such massive logging was her predecessor’s mistake so she cannot hold herself accountable for it.

Be it as it may, 1,439 trees are going to be chopped down all over Madrid, an event which has already materialized in the Prado-Recoletos axis. They started in Easter as Madrid was empty. They carried out the work with such diligence as we have never seen before from our municipal services. In no time, they cut and removed 297 centennial trees from this main city axis and now they are pulling out the remains of the mutilated trunks so there will be no trace left of them in a few days. Luckily, photographer Jose Manuel Ballester has left us a quite eloquent record of it.

Outraged at our local politicians, as usual, we headed out with our lights last Thursday night to carry out an intervention which shall draw the attention of night dwellers to the scarce remains of the massacre.

We used 1,000 red fluorescent sticks to make the crosses with which we built small funeral altars all along the Recoletos Axis. We intervened around 20 cut trees some of which still had part of their trunk; the others had completely disappeared so we just found the fresh soil that disguised the empty space left by their majestic roots.

While we were working, we noticed an unusual number of police patrolling nonstop. This sensation was enhanced by the shocking presence of helicopters that flew the area creating an oppressive, unsettling atmosphere.

With this modest intervention, that we have called Red crosses on a green graveyard, we want to contribute to  raising awareness as regards such an irresponsible act which will go unpunished even though it is a dangerous attack against the city’s landscape. This is added to a long list of attacks against public property carried out by the City Hall following a scorched earth scheme prior to the election. The idea: to make it hard for those coming into office and leave public property privatized and strategically distributed at a cheap price.

Many thanks to our dear friends  MariBlu, Montaña, Pablo, and Alex for their great, generous help.

The photos were taken by Pablo Martínez Muñiz. Working with him is a real pleasure.

Time of installation: 9 hours
Damages: none.
Exhibition time: 6 hours

Esta entrada fue publicada en Sin categoría, efímero, guerrilla, iluminación, intervención, política, verde.
Compartir: Facebook | Twitter

Comments are closed.