Hojas por Hojas













Autumn is here and one cannot but notice the trees. We actually do, and this makes us irremediably think of how they are disappearing even though no one seems to care much about this, especially now in these times of post-Covid confusion.

These concerns have illuminated a new idea with which we want to bring attention to the planet’s deforestation partly provoked by the massive burning of trees in the last years, something that is affecting biodiversity and taking us to near extinction if we don’t do something about it soon.

A quick internet search already gives us chilling facts about what is being lost and the consequences of this for life on this planet. We dare you to take a look…

This project is called “Hojas por Hojas”, a title that makes sense in Spanish since the word ‘Hoja’ is used to name the organ of a plant that sprouts from the branches as well as the white sheets that make up a book which are paradoxically made of cellulose, a raw material that comes from trees.

This piece would be quite easy to carry out. It would only consist of replacing burnt tree leaves with white paper sheets attached to the branches by means of binder clips which would be subtly illuminated to accomplish a spectral unsettling sight standing out amid the charred environment.

A devastated natural environment would be transformed by this intervention into a visual performance worthy of a theme park where whatever cannot be controlled is replaced with validated artificial elements more in the taste of the consumer society where we live.

Hojas por Hojas talks about deforestation as well as about how we are replacing nature with some kind of a stage that has been designed with a great deal of creativity in order to please the taste of consumers who perceive life as a show for which they are paying and which they demand to enjoy comfortably.

We hope to carry it out soon, although we would actually be better off if we finally didn’t find burnt landscapes to intervene. In that case… perhaps… we may consider taking it to a place that has deciduous trees which have just shed all of their foliage.

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Llegó el otoño y parece inevitable fijarse en los árboles. Nosotros lo hacemos, lo que irremediablemente nos lleva a pensar en cómo están desapareciendo sin que parezca importar gran cosa, y mucho menos en estos momentos de confusión post covid.

Y estas preocupaciones han alumbrado una nueva idea, con la que queremos poner el punto de atención sobre la deforestación del planeta, que está provocada en parte por la quema masiva de árboles de los últimos años, afectando a la biodiversidad y poniéndonos en peligro de extinción si no tomamos medidas con urgencia.

Una búsqueda no demasiado exhaustiva en internet ya nos está dando datos escalofriantes de lo que se está perdiendo y de lo que esto supone para la vida en el planeta. Atrévanse a echar una ojeada…

“Hojas por Hojas” se llama este proyecto, un título que tiene sentido en español ya que la palabra “hoja” se usa tanto para nombrar al órgano de la planta que nace de las ramas, como para las planchas blancas que forman los libros y que paradójicamente están fabricados con celulosa, un material que proviene del árbol.

La pieza es muy sencilla de llevar a cabo, consiste en reemplazar las hojas quemadas de los árboles, por folios de papel blanco sujetos a las ramas mediante pinzas de escritorio, e iluminados sutilmente para conseguir una visión espectral e inquietante, que contraste con el entorno calcinado.

Un entorno natural destruido se transforma con esta intervención en un espectáculo visual digno de un parque temático, en el que todo lo que no se puede controlar, es reemplazado por elementos artificiales homologados, más del gusto de la sociedad de consumo en la que nos ha tocado vivir.

Hojas por Hojas habla de deforestación, pero también de la suplantación que estamos haciendo de todo lo natural para transformarlo en un decorado, diseñado con mucha creatividad, para adaptarse al gusto de un consumidor que percibe la vida como un espectáculo por el que paga, y del que exige disfrutar cómodamente.

Ojalá podamos llevarla a cabo, aunque por nuestro bien será mejor si finalmente no encontramos paisajes quemados en los que intervenir. En ese caso… quizás… podríamos pensar en trasladarla a un paraje con árboles de hoja caduca, justo en el momento en el que estos hayan perdido todo su follaje.

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