Cuando despertamos, la selva ya no estaba allí… estaba aquí









Esta pieza navideña, ha sido ideada partiendo de materiales reciclados de fácil acceso, esas cajas omnipresentes en nuestro paisaje urbano, que a veces se nos presentan sonriendo y otras esbozando una mueca siniestra.

El mensaje es conciso, que a buen entendedor… Para que una selva crezca exuberante en el asfalto, otras deben morir en el empeño.

Por supuesto, nos hubiera encantado echarnos a la calle aprovechando la noche, haber recogido el cartón acumulado en las aceras y levantado la pieza con nuestras propias manos, pero las circunstancias son las que son.

Y como no queríamos dejar pasar estas fechas sin participar, hemos recurrido al trabajo gráfico de Zequewender, que ha dado la perfecta forma a nuestro cuento antinavideño de este año.

Manténganse a salvo, también del consumo masivo…

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Hojas por Hojas













Autumn is here and one cannot but notice the trees. We actually do, and this makes us irremediably think of how they are disappearing even though no one seems to care much about this, especially now in these times of post-Covid confusion.

These concerns have illuminated a new idea with which we want to bring attention to the planet’s deforestation partly provoked by the massive burning of trees in the last years, something that is affecting biodiversity and taking us to near extinction if we don’t do something about it soon.

A quick internet search already gives us chilling facts about what is being lost and the consequences of this for life on this planet. We dare you to take a look…

This project is called “Hojas por Hojas”, a title that makes sense in Spanish since the word ‘Hoja’ is used to name the organ of a plant that sprouts from the branches as well as the white sheets that make up a book which are paradoxically made of cellulose, a raw material that comes from trees.

This piece would be quite easy to carry out. It would only consist of replacing burnt tree leaves with white paper sheets attached to the branches by means of binder clips which would be subtly illuminated to accomplish a spectral unsettling sight standing out amid the charred environment.

A devastated natural environment would be transformed by this intervention into a visual performance worthy of a theme park where whatever cannot be controlled is replaced with validated artificial elements more in the taste of the consumer society where we live.

Hojas por Hojas talks about deforestation as well as about how we are replacing nature with some kind of a stage that has been designed with a great deal of creativity in order to please the taste of consumers who perceive life as a show for which they are paying and which they demand to enjoy comfortably.

We hope to carry it out soon, although we would actually be better off if we finally didn’t find burnt landscapes to intervene. In that case… perhaps… we may consider taking it to a place that has deciduous trees which have just shed all of their foliage.

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Llegó el otoño y parece inevitable fijarse en los árboles. Nosotros lo hacemos, lo que irremediablemente nos lleva a pensar en cómo están desapareciendo sin que parezca importar gran cosa, y mucho menos en estos momentos de confusión post covid.

Y estas preocupaciones han alumbrado una nueva idea, con la que queremos poner el punto de atención sobre la deforestación del planeta, que está provocada en parte por la quema masiva de árboles de los últimos años, afectando a la biodiversidad y poniéndonos en peligro de extinción si no tomamos medidas con urgencia.

Una búsqueda no demasiado exhaustiva en internet ya nos está dando datos escalofriantes de lo que se está perdiendo y de lo que esto supone para la vida en el planeta. Atrévanse a echar una ojeada…

“Hojas por Hojas” se llama este proyecto, un título que tiene sentido en español ya que la palabra “hoja” se usa tanto para nombrar al órgano de la planta que nace de las ramas, como para las planchas blancas que forman los libros y que paradójicamente están fabricados con celulosa, un material que proviene del árbol.

La pieza es muy sencilla de llevar a cabo, consiste en reemplazar las hojas quemadas de los árboles, por folios de papel blanco sujetos a las ramas mediante pinzas de escritorio, e iluminados sutilmente para conseguir una visión espectral e inquietante, que contraste con el entorno calcinado.

Un entorno natural destruido se transforma con esta intervención en un espectáculo visual digno de un parque temático, en el que todo lo que no se puede controlar, es reemplazado por elementos artificiales homologados, más del gusto de la sociedad de consumo en la que nos ha tocado vivir.

Hojas por Hojas habla de deforestación, pero también de la suplantación que estamos haciendo de todo lo natural para transformarlo en un decorado, diseñado con mucha creatividad, para adaptarse al gusto de un consumidor que percibe la vida como un espectáculo por el que paga, y del que exige disfrutar cómodamente.

Ojalá podamos llevarla a cabo, aunque por nuestro bien será mejor si finalmente no encontramos paisajes quemados en los que intervenir. En ese caso… quizás… podríamos pensar en trasladarla a un paraje con árboles de hoja caduca, justo en el momento en el que estos hayan perdido todo su follaje.

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Plastic Stuck in the Landscape / Plástico enganchado al paisaje











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It’s been a while since we swing by here and say hello, an eternity it seems.

We stayed at home, taking that necessary break, thinking and trying to be safe. We found no reasons to leave the creative quarantine during the break though.

It’s time to get back to the world although we still are in a whirlwind of emotions and aren’t yet ready to artistically shape what we are experiencing.

However, we certainly think we need to go back to issues we left off that were themselves quite concerning and are still current unfortunately. We are of course talking about plastic consumption, a recurring issue in our work.

It consumption has alarmingly gone up during these months of lockdown due to the sanitary demand for protection material, the packaging of the food that arrived home, the massive online shopping… together with a widespreade lack of recycling awareness.

The idea “Plastic Stuck in the Landscape” isn’t new. It came to us while we were traveling and visited those marginal places that form the blurry limits between the country and the city, home of the countless amount of waste trapped in there and abandoned, mostly light plastic material carried by the wind. The climate degrades it and turns into shreds that are easily carried by the air until it gets stuck in something and stays there forever.

The effect is beautifully sad and alarming above all. One cannot escape its motion and sound although it is an unhealthy unnatural scene that evinces the damage this plastic waste causes in any environment which makes scared animals flee leaving the flora wither as there are no insects to pollinate.

This piece is easy to carry out. We just need a tree or a forest, a lot of plastic waste like bags, tarps or large pieces collected from neighbors, some powerful fans, and lights to illuminate the trees.

The plastic will be shredded in all sizes to be tied to the branches of the trees so that, when the fans are turned on, the wind will move it all and make it sound creating a beautiful unsettling soundtrack.
We hope to make it as soon as everything gets normally new and we can safely return to our activity in public places so everybody can join us.
The illustrations were created by our dear Marta Menacho.

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Mucho tiempo desde que no pasábamos por aquí, tanto que parece una eternidad.

Estuvimos en casa, haciendo esa pausa necesaria, pensando e intentando cuidarnos. Durante el parón, no encontramos motivos suficientes para salir de la cuarentena creativa.

Es momento de volver al mundo, pero seguimos subidos a una montaña rusa de emociones, y no nos encontramos aun preparados para dar forma artística a lo que estamos viviendo.

Lo que sí nos parece necesario, es retomar lo que dejamos pendiente, cuestiones que ya eran muy preocupantes, y que desgraciadamente no han perdido un ápice de vigencia. Nos estamos refiriendo, por supuesto, al consumo de plástico, uno de los temas recurrentes de nuestro trabajo.

Y es que en estos meses de confinamiento, ha aumentado alarmantemente su consumo, debido a las necesidades sanitarias de material de protección de un solo uso, del envasado de alimentos que nos ha llegado a casa, las masivas compras online… junto a cierto grado de despreocupación generalizada por el reciclaje.

La idea “Plástico enganchado al paisaje” no es nueva, se nos ocurrió cuando viajábamos y nos encontrábamos en escenarios marginales, esas fronteras difusas entre lo rural y lo urbano en las que acaban varados miles de deshechos de los que nadie se ocupa, especialmente material plástico ligero, transportado por el viento. La climatología se encarga de degradarlo y acaba convertido en jirones que el aire transporta con facilidad, hasta que encuentra un obstáculo, y allí se queda, enganchado para la eternidad.

El efecto es tristemente bello, pero sobre todo alarmante. Uno no puede sustraerse a su movimiento y su sonido, pero en realidad se trata de una escena anómala e insalubre, ya que pone en evidencia el mal que esta basura plástica causa en un entorno, en el que los animales han desaparecido asustados y con ellos la flora, que se empobrece hasta morir, al no haber insectos polinizando.

La pieza es sencilla de llevar a cabo, se necesita: un árbol o un bosque, gran cantidad de material plástico, tipo bolsas, lonas, o grandes piezas, recolectadas del uso de los vecinos, varios ventiladores potentes y focos que iluminen los arboles.

El plástico se cortarán en tiras de todos los tamaños que se atarán a las ramas de los árboles y cuando los ventiladores funcionen, el viento lo moverá y hará sonar, generando una banda sonora bella y escalofriante.

Esperamos poder llevar a cabo esta idea en un futuro próximo, cuando todo sea ya normalmente nuevo y podamos retomar con seguridad nuestra actividad en el espacio público, junto a todos a que nos acompañen.

Las ilustraciones son de nuestra querida Marta Menacho.

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What Sticks to the Landscape. Casual Flags for Toxic Ideologies – Lo que queda enganchado al paisaje. Banderas casuales para ideologías tóxicas














We like to pay attention to what goes on in the street. One of our work routines is to wander about, observe, and allow ourselves to be surprised…

And, as we roam around, we notice anomalies in the landscape, those that come up casually and which, though not produced by human action, they are actually a direct consequence of our anomalous behaviors.

Unfortunately, dumped plastic is the cause of most of the disarrays we find… But what can we say now that we have not already said here many times before?

We are especially transfixed by the way in which the wind twirls those plastic shreds which get stuck and flap and twist when they find obstacles as they try to break free and fly again engaging in a sort of hypnotic dance one can’t take one’s eyes off of.

So, we thought we could make this casual spectacle last by turning it into a piece of light working as a huge, broken, aged flag that would represent us all since we all share something beyond territories and ideologies, and that is the fact that we live in a world of plastic that is burying us and which will end up asphyxiating us and polluting us to death.

This piece would be quite simple technically speaking as we would only need to find thin, used, aged plastic with which we would fashion our makeshift flag, and a tall flagpole created for the occasion or, better yet, a city element that could work as such to attach the flag to it dominating the public space.

We would also need to count on the wind and a source of light to illuminate the plastic. This would suffice to offer an unsettling spectacle worthy of the unhealthy world we live in.

We have always like to work on small, self-managed, intimate street pieces where we have to use our wit in order to talk about the things that concern us, that interest us, or that we simply enjoy, relying on minimal resources with which we try to obtain the best results.

However, when we work at large events, we usually tackle large installations. And we do this not because of their technology (we steer away from it) but because of their complex execution, as  we enjoy working with large quantities of donated materials in collaboration with associations and volunteers with whom we work together to set them up.

Although this piece has been conceived for a large event, it keeps the simplicity of our ‘guerrilla’ works for it can be carried out with minimal resources without losing any visual beauty or weakening its message.

We hope to make it happen soon…

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Nos gusta mirar lo que pasa en la calle, entre nuestras rutinas de trabajo está salir a pasear, observar y dejándonos sorprender…

Y en este deambular, nos vamos fijando en las anomalías del paisaje, esas que surgen de manera causal y que aunque no de hayan producido por la acción humana, sí son consecuencia directa de nuestros comportamientos anómalos.

Por desgracia, el plástico abandonado es la causa de gran parte de los desordenes que nos encontramos… qué vamos a decir que no hayamos dicho ya aquí mil veces.

Nos quedamos especialmente extasiados mirando cómo el viento hace flotar esos jirones plásticos, que al encontrar obstáculos, quedan prendido y se agitan y retuercen, mientras luchan por retomar el vuelo ven una especie de danza hipnótica que cuesta dejar de mirar.

Y hemos pensado, que podíamos hacer durar este espectáculo casual, convirtiéndolo en una pieza de luz que funcione como una enorme bandera, rota y deteriorada, que nos represente a todos, porque si algo nos une, más allá del territorio y las ideologías, es que compartimos un mundo plástico que nos está sepultando y acabará matándonos por asfixia y contaminación.

Sería esta una pieza de gran simplicidad técnica, ya que sólo se necesitaría encontrar plástico fino, usado y deteriorado, con el que componer nuestra especie de bandera y un mástil alto, creado para la ocasión, o mejor, un elemento urbano que funcione como tal y del que poder dejarlo enganchado y presidiendo el espacio público.

Además, debemos contar con el viento y con un foco cuya luz incida sobre el plástico. Con esto sería suficiente para ofrecer un espectáculo de luz inquietante y digno del mundo insano en el que vivimos.

Siempre nos han gustado trabajar en pequeñas e íntimas piezas callejeras autogestionadas, en las que usamos el ingenio para hablar de cosas que nos preocupan, que nos interesan o que simplemente nos gustan, contando para ello con mínimos recursos con los que intentamos conseguir máximos resultados.

Sin embargo, cuando trabajamos en grandes eventos, solemos acometer instalaciones de gran envergadura, no precisamente por su tecnología, (huimos de ella), sino por su compleja gestión, es que nos gusta trabajar con grandes cantidades de materiales donados y en colaboración con asociaciones y voluntarios con los que compartimos el trabajo de montaje.

Esta pieza, aun siendo pensada para un gran evento, conserva la simplicidad de nuestros trabajos de guerrilla, ya que puede ser llevada a cabo con mínimos medios, pero sin renunciar a la belleza visual y a un potente mensaje.

Ojala se materialize pronto.

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Death by Plastic / Muertos por plástico

As we do every year, we want to send our best wishes for the upcoming year, and we are doing it with a new guerrilla piece which is also to give food for thought as to what it is happening around us.

The one for this year – Death by Plastic – has come out a bit apocalyptic. We are truly sorry as we are aware that these are days for celebration and joy. However, we are not in the mood for something more sarcastic considering what is going on. 

We carried out this action at the close of the COP25 World Climate Summit, which we had the dubious honor of hosting in Madrid in the beginning of December, at the very same location where it actually took place.

These were intense days for Madrilenians as we were visited by renowned personalities: those who know, those who move the masses, those who rule, those who want to be seen, and also the international press. They all gathered in harmony in an attempt to come to an agreement on solutions to the “climate crisis.” Wow!!!!

As this went on behind closed doors somewhere in the outskirts, the city wore its most ecofriendly attire. We, the citizens, protested and also made our best to meet our obligations to the environment, though we eventually came to the discovery that all of it was just a diversion and that the event was, ironically, not sustainable at all.

Angered and disappointed with the adopted resolutions, we wrote the following:

“The people from the Climate Summit are already leaving with bowed heads (by taxi or by plane) without having reached any significant agreements, as we all expected. Everything was just a mirage.

Few effective resolutions, and big business opportunities for those who parade the flag of sustainability around.

Let’s try again next year, perhaps with lengthier political speeches, but never listening to the scientific community or the citizens. And always under the sponsorship of the most polluting companies which are always happy to take this opportunity to clean up their image.

For now, the “climate crisis” is officially postponed until the most environmentally unfriendly countries find a better time to deal with it. 

We are ashamed for having provided the scenario for such a ludicrous charade.” 

In order to carry out this piece, we made skin with transparent fabric which we filled with plastic waste.

It was easy to get as we only had to collect plastic waste generated from Christmas shopping in one of Madrid’s busiest shopping areas. It was funny to see how none of these shops provided their customers with plastic bags while, through their back door, they got rid of tons of plastic from their products’ packaging. 

Our good friends also helped enlarge the bodies though not much, since they are all trying to reduce their consumption.

We installed the bodies, lit them, chalked off their silhouette as in a crime scene, and left them in display for a few hours. 

We then picked everything up to leave no trace of our visit so that, now, we have a bunch of plastic creatures stored for future uses.

We want to thank Montaña, Elisa, Angel, Victor, Roberto, Marcelo, Marina, Lídia, Diana, Laura, Isabel, Marilena, Clara, Adérito for helping us make this piece possible, and Melisa Hernández  for her photographs.

for helping us make this piece possible, and Melisa Hernández  for her photographs.

For next year, we hope to be in higher spirits so that we can go back to the good sense of humor we enjoy so much. 

Despite this pessimistic aftertaste, we still want to wish you a Happy New Year or, actually, a happy decade free of any sort of polluting materials.

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Como cada año os queremos desear lo mejor para el futuro, con una nueva pieza de guerrilla que además aporte alguna reflexión sobre lo que pasa a nuestro alrededor.

La de este año“Muertos por plástico” nos ha salido medio apocalíptica, lo sentimos pero es que que no estamos muy de humor para algo más sarcástico como nos gusta.

La acción la llevamos a cabo al finalizar la Cumbre Mundial del Clima COP25 que tuvimos el dudoso honor de acoger en Madrid a principios de diciembre, y la hicimos en el mismo escenario en el que está tuvo lugar.

Fueron días muy intensos para los madrileños y el evento atrajo a grandes personalidades: a los que saben, a los que mueven masas, a los que mandan, a los que quieren ser vistos, y también a la prensa mundial, todos juntos para tratar de avanzar soluciones a la “crisis climática”, oohhhhh!!!!.

Mientras esto pasaba a puerta cerrada en la periferia, la ciudad se adornó con sus mejores galas ecosostenibles, y los ciudadanos nos manifestamos y también nos esforzábamos un poco más por hacer nuestros deberes con el medio ambiente, todo para acabar descubriendo que se trataba de una nueva maniobra de distracción y paradójicamente, un evento nada sostenible.

Enfadadas y defraudadas escribimos esto: “Ya se van cabizbajos los de la cumbre del clima, (en taxi y en avión) sin haber logrado ningún acuerdo reseñable, como ya nos esperábamos. Todo fue puro espejismo.

Pocas resoluciones eficaces y grandes oportunidades de negocio para todo el que se pinte de color verde sostenible.

Ya si eso… al año que viene… se vuelve a intentar…, quizás con discursos políticos más largos, pero sin la menor intención de escuchar a la comunidad científica ni a la ciudadanía.
Y siempre con el patrocinio de las empresas más contaminantes deseando darse un buen lavado de cara.

Por ahora, oficialmente queda pospuesta la “crisis climática”, hasta que a los países más agresivos con el medio ambiente les venga mejor.

Vergüenza nos da haber servido de escenario a semejante sainete cómico”.

Para llevar a cabo la pieza, creamos una piel de tela transparente, que rellenamos de basura plástica.

Fue fácil, solo tuvimos que salir a recolectar plástico desechado durante el periodo de las compras navideñas, de una de las zonas más comerciales de Madrid. Curiosamente, en ninguna tienda dispensan ya bolsas de plástico a los clientes, mientras, por la puesta de atrás, tiran toneladas, procedentes del envoltorio de los productos.

Nuestros amigo también contribuyeron a engordar los cuerpos, aunque poco, que todos están muy concienciados con reducir su consumo.

Instalamos los cuerpos lis iluminamos, y dibujamos la silueta, como si de un levantamiento de cadáveres se tratará, y lo dejamos unas horas expuesto.

Después lo recogimos todo para que no quedara ni rastro de nuestra visita, y ahora tenemos un montón de seres plásticos guardados a la espera de darles nuevos usos.

Queremos agradecer a Montaña, Elisa, Angel, Victor, Roberto, Marcelo, Marina, Lídia, Diana, Laura, Isabel, Marilena, Clara, Adérito, por habernos ayudado a dar vida a la pieza. Y a Melisa Hernández  por las fotos.

Esperamos estar más animadas el próximo año y volver al el humor que tanto nos gusta.

Os deseamos un feliz año, mejor dicho una feliz década, libre de cualquier tipo de material contaminante.


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